viernes, 4 de diciembre de 2015

Reseña de Geek Girl

Geek Girl
(Holly Smale)
Destino
Rústica con solapas
336 páginas
14,95€

Saga:
- Geek Girl
- Model Misfit (en inglés)
- Picture Perfect (en inglés)
- All That Glitters (en inglés)
- Head Over Heels (en inglés)
Sinopsis: Harriet Manner sabe un montón de cosas curiosas:
Los gatos tienen 32 músculos en cada oreja.
Un instante dura unos cien segundos.
Las personas ríen un promedio de quince veces al día.
Los cacahuetes son uno de los ingredientes de la dinamita.
Pero no tiene ni idea de por qué no parece gustarle a nadie del instituto. Por eso, cuando es descubierta por una agencia de Top Models, Harriet no se lo piensa dos veces y aprovecha la oportunidad para reinventarse a sí misma. Incluso si eso significa robar el sueño de su mejor amiga, aumentar el enfado de su peor enemiga Alexa y humillarse repetidas veces ante el hermoso Nick... 
Opinión personal:
Ser una geek no es tan malo: conoces detalles curiosos que el resto ni sueñan, alumna modelo en clase… pero no en la vida de Harriet Manners, quien debe lidiar con que la gente no comprenda cuando suelta cosas que tienen que ver con lo mencionado pero que nadie parece querer saber o el tener una enemiga espantosa desde años la cual le hace la vida imposible cada día. ¿Quién rechazaría una oferta de cambiar, de ser otra persona, en esta situación? Nuestra protagonista lo hace y se ve envuelta en el mundo de la moda sin preámbulos, sin preparación ni paracaídas.
Se supone que el corazón humano late entre sesenta y noventa veces por minuto en reposo. El corazón de un erizo late trescientas veces por minuto cuando está quieto. Si te soy sincera, creo que me estoy convirtiendo en erizo.
Veamos, no puedo negar que al inicio de la novela me costó —bastante— empatizar con los personajes y, especialmente, con la protagonista por la cual sentía lástima y compasión de ser como era, por lo cual cuesta engancharse, cuesta adaptarse a la vida de una quinceañera tan perdida —o quizás encontrada desde hace tiempo sin saberlo—. Harriet es tierna y dulce, solo hay que saber por dónde cogerla, y comprenderla desde el inicio no es que sea tarea fácil, es una chica peculiar, muy peculiar, pero no por ello peor que el resto y, cuanto más he ido conociendo cómo es, retazos de su vida, su comportamiento con otros personajes, el cariño hacia ella ha sido inmediato.

Y cuando se me acerca no puedo evitar darme vuenta de lo siguiente: nadie sufre nunca ninguna mtamorfosis. Cenicienta es Cenicienta, sólo que con un vestido más bonito. El patito feo siempre había ido un cisne, sólo que una versión más pequeña. Y apuesto a que el renacuajo y la oruga se sienten igual cuando esán saltando y volando que cuando nadaban y se arrastraban.
 —No está encantado —me dijo papá cuando se lo conté—. Los edificios encantados están llenos de almas sin cuerpo, Harriet. Los despachos de abogados están llenos de cuerpos sin alma. Hay una diferencia muy importante.
Y entonces se echó a reír hasta que Annabel le puso sal en la copa de vino.
De otros personajes… depende: Nat es la mejor amiga de Harriet, al inicio del libro recelaba de ella, no voy a negarlo, su sueño desde que era niña era el de ser modelo y, de la nada, su mejor amiga lo cumple, pero para ella… pero conforme más escenas suyas hubo, más se mostraba de cómo era, no puedo negar que me ha encantado lo fiel y encantadora que es; también tenemos a Toby un chico también geek pero asimismo un gran acosador de la protagonista, todo depende del momento, pero en muchas ocasiones me irritaba tantísimo como a Harriet; de sus padres puedo destacar a Annabel, su madrastra, no es la típica madre cariñosa y llena de amor, es justa, por algo su profesión de abogada y, aunque reticente al inicio, no puedo negar que se ha ganado un trozo de mi corazón, mientras que el padre es… como un niño grande, lo cual es bueno y malo a partes iguales :P Terminaría con Alexa, el peor y más estúpido de los personajes, lo peor es que gente tan egocéntrica, capaz de llamar la atención de cualquier manera y menospreciar a los más débiles existen en la vida real.

La trama puede no ir muy allá, puede no indicar más que una novela entretenida y no más, de esas que te terminas en una tarde y te olvidas de ella, pero… todos los libros tienen una enseñanza, bueno, una o varias, como en este libro. Entre risas, bochorno y alegría podemos encontrar retazos de una situación de acoso escolar entre la protagonista y su acérrima enemiga; encontramos a una adolescente que se encuentra perdida en un mundo incomprensible para su dulce edad: poca confianza en sí misma, perdida, esconderse bajo las mesas puede ser lo más útil en ocasiones de estrés… Geek girl es una historia de superación, de aprender a quererse a uno mismo tal y como se es, no cambies por que el resto te vean diferente: aprovéchate de ello, distínguete entre una masa uniforme y regular y resalta entre ellos, porque tanto en este caso ser una geek, como sea lo que sea que la gente te llame, eso te hace especial y el caso es saber valorar esa genialidad tuya y no sentirla como si fuese algo malo porque los demás no lo sepan valorar.
Y cuando se me acerca no puedo evitar darme vuenta de lo siguiente: nadie sufre nunca ninguna metamorfosis. Cenicienta es Cenicienta, sólo que con un vestido más bonito. El patito feo siempre había ido un cisne, sólo que una versión más pequeña. Y apuesto a que el renacuajo y la oruga se sienten igual cuando esán saltando y volando que cuando nadaban y se arrastraban.
La prosa de la autora es sencilla, fresca y muy, muy ágil; el caso es conectar con la protagonista, convertirte en ella por un día y… las páginas vuelan, la historia va pasando a pasos agigantados y directamente todo lo que le pasa a Harriet lo sientes como tú. No puedo decir que sea la prosa del siglo, que sea la novela más genial del mundo, ni siquiera que sea la que mejor destaque por algún aspecto en concreto, sencillamente atrapa, sencillamente engancha y, sin darte cuenta, te ves conociendo datos curiosos de cualquier cosa, conociendo personajes la mar de variopintos, introduciéndote en el mundo de la moda como si siempre hubieses sabido cómo se mueve y, en cuestión de horas, miras la contraportada sin comprender cómo ha pasado todo a tal velocidad.

El final, el final, el magnífico final. La novela no habría sido nada sin él, NADA, habría perdido la gracia, el sentido, su sombrero (?) es la guinda del pastel, la gran maravilla de todo, el desenlace perfecto… ¡Sí! Muchos detalles, muchas confesiones, muchos sueños encontrados y cumplidos en unas pocas páginas que, al leer la última línea, es como si te arropasen con calidez y deseases que todos los finales fuesen así —a lo mejor exagero, lo sé, pero así me ha dejado nada más terminar—.
En resumen, Geek girl es un libro en primer lugar peculiar y divertido; no se definiría como la bomba del año ni mucho menos, pero sus valores, sus personajes, su historia, su final… merecen ser leídos, aunque luego el libro acabe cogiendo polvo, aunque luego no vuelva a ser releído: un libro entretenido y con grandes valores, ¿qué más pides para una tarde de otoño junto a la ventana?
¿Habéis leído esta novela? ¿Os llama la atención? ¡Por cierto! ¿Qué opináis del toque invernal y navideño que ha recibido Forgotten Dreams? :P
Besitos,

5 comentarios:

  1. Coincido bastante: no es un gran libro pero es ameno y divertido para pasar el rato :P

    Besos =)

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  2. La verdad es que no me llama nada. No sé, me da la sensación de que me pasará como con The DUFF, así que ni ganas xD Y me gusta el toque invernal del blog ^^
    Besitos

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  3. Yo lo quiero leer pero de momento no creo que lo haga ;)

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  4. Este libro me llamaba la atención pero no sabía que era una saga -.- Por ello no creo que lo lea pronto a no ser que se hayan publicado sus continuaciones, porque ya tengo malas experiencias con sagas sin publicarse al completo, y prefiero no arriesgarme :P
    Besoos infinitos~!

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  5. Ais, me cabo de enterar de que era una saga xD

    Besotes

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