domingo, 17 de septiembre de 2017

Reseña | El tercer durmiente

El tercer durmiente
(Maggie Stiefvater)
sm
Rústica con solapas
416 páginas
14,94€
Saga:
—La profecía del cuervo
—Los saqueadores de sueños
—El tercer durmiente
—El rey cuervo
Sinopsis: ¡contiene spoilers de los libros anteriores! Blue Sargent ha encontrado muchas cosas. Por primera vez en su vida, tiene amigos en los que puede confiar, un grupo del que siente que forma parte. Los chicos del cuervo la han aceptado sin reservas; los problemas de ellos se han convertido en los problemas de Blue, y al contrario. Pero hay algo malo en encontrar cosas: el daño que hace perderlas, y lo fácil que es que se desvanezcan. Así que Blue y los chicos siguen buscando.
Mientras la idea de Glendower se cierne sobre ellos, cada vez más posible y cercana, los chicos del cuervo se enfrentan a la existencia de tres durmientes. A uno deben despertarlo. A otro deben no despertarlo. El tercero no importa. Entre viejas amistades que se deforman hasta convertirse en otras cosas y nuevas amistades de final profetizado; entre madres desaparecidas, cuevas malditas, doncellas delirantes, héroes asesinos y villanos de opereta, Blue continúa su búsqueda. Lo que no sabe es qué busca, exactamente. Pero eso no importa: aunque ella se equivoque, hay algo que la espera al final. Algo inevitable. Algo que podría destrozarla... o hacerla feliz.
Opinión personal:
¡OPINIÓN LIBRE DE SPOILERS!
     Este libro es magia, sueños y locura, leyéndolo te sientes parte de los hilos que entretejen la historia, parte de la vida de los personajes. Sufres, sientes, vives… crees en la novela como algo real, no una historia sin más, con vidas atrapadas entre sus palabras y diálogos. El lector es Blue, es Ronan, es Gansey, es Adam… incluso eres Sierra.

     La trama es cada vez más trepidante, hasta el punto de no recordar el momento en el que todo se está yendo de la línea inicial y ha pasado por cien caminos distintos, cruzando caminos pedregosos, tocados, hundidos, vueltos a seguir… Durmientes entremezclados con vivos, historias sin terminar de contar, personajes que se pasean por las páginas como si cada una de las líneas fuesen suyas.

     Tanta acción, intriga y sorpresas que te deja sin aliento y, antes de que consigas analizar lo sucedido, la trama vuelve a tropezar y a convertirse todo en un nuevo terremoto con nuevos descubrimientos, atrapándote en una espiral de asombro de la que es imposible salir, al igual que es imposible salir de la historia, una vez entras, es como si ya fueras parte de su mundo, como si sintieras las líneas ley bajo tus pies y puedas adentrarte en un bosque donde todo lo que tu imaginación te permite puede ser realidad, donde tus pensamientos son escuchados y pueden aparecer frente a ti sin más.

     No todos los personajes son iguales, todos son completamente distintos y justo ahí es donde te ganan, en cada personalidad, en cada rasgo que destaca y que te hace quererlos a cada página más. Aun creyendo que los conoces llega el momento en el que sus mundos y el tuyo vuelven a temblar y nada en lo que antes creías tiene sentido ya. Los momentos se vuelven una amalgama sinsentido y que, a cada instante que crees entenderlo, la marea se hace aún más espesa.

     Y todo ello, junto con todos sus detalles, llega al momento en el que el desenlace se descarrila por completo y es necesario seguir atado con la cordura para poder seguir con la siguiente parte de la historia, El rey cuervo, aquella que esperas que contenga todas aquellas respuestas que el resto han ido anidando en tu mente.
Con esto, El tercer durmiente es la tercera parte de una saga que te envuelve entre sus páginas y junto a sus personajes, te hechiza con sus palabras para hacerte creer todo lo que la autora quiere y finalmente, el toque de gracia llega cuando sabes que no vas a poder seguir siendo normal cuando termines la saga.
Os quiere,

miércoles, 24 de mayo de 2017

Reseña | Siempre será diciembre

 
Siempre será diciembre
(Wendy Davies)
sm
Rústica con solapas
302 páginas
11,95€
Sinopsis: Sam ha muerto. El mar se llevó sus secretos y ahora solo quedan mentiras y esa sensación de ahogo que todo lo envuelve. Samantha no es ella misma. Jay no sabe lo que hizo. Todos tienen algo que ocultar y cada día que pasa es una cuenta atrás. Mañana quizá sea tarde.
 Opinión personal:

     Una primera mentira puede ser confusa y compleja para quien la dice, pero el resto… el resto pierden dificultad conforme el número se hace mayor, conforme tu propia vida se convierte en una mentira, conforme uno mismo comienza a difuminarse entre los bordes de una mentira entrelazada con otra nueva. ¿Quién eres si la verdad ya no existe? ¿Quién eres cuando hay más secretos que realidades tras cuentos inventados? Sam, Samantha Flynn es quien se puede ser, perdida en un mundo tan grande que parece absorber cada una de sus células desde la muerte de su hermano, Sam. Quién, no es la pregunta que se hacen aquellos que creían conocerle, ajustician a alguien que ni siquiera recuerda la noche de lo sucedido y le traspasan miradas de lástima y culpabilidad, mientras él solo desea contar los días que restan para acabar el dolor: Jay, el que había sido el mejor amigo de Sam.

     Es dolor lo que encontrarás en esta novela. Es agonía lo que sentirás y ante lo que resistirás a cada página cuando vislumbres entre las capas de las mentiras. Es confusión entre lo que te sumergirás para creer conocer a sus personajes, sus vidas… en algunos, sus no-vidas. Conocer los momentos de evolución de los protagonistas, buceando entre sus dos puntos de vista, conociendo más al Sam que ya no existe pero al cual parecerá que recuerdas más vivo que su hermana o su mejor amigo.

     Esta novela te hablará de que el dolor no es tan fácil de superar, que los días no pintan nada cuando dicen que el tiempo lo cura todo, no cuando las horas se consumen en un único pensamiento y la luz del día o la oscuridad de la noche se combinan para crear un propio agujero negro del que es imposible salir.

     ¿Crees conocer a alguien? Esta novela de demostrará que nunca conocerás lo suficiente a nadie, te sorprenderá el poder de culpar sin saber o de perdonar sin conocer, sentirás alegría entre la tristeza, o sufrirás cuando creas que no puedes romperte aún más; porque así es, este libro te romperá en pedazos, creará una bomba en tu interior que detonará como pequeñas minas poco a poco hasta que no puedas reconocerte más como la de antes, porque temas pisar con el miedo de que queden más minas confundidas con el camino.

     Siempre será diciembre te demostrará que si uno quiere, puede llegar a hacer siempre frío, puedes sentir que tu corazón no volverá a latir de nuevo, ni sentir nunca más el calor de la alegría, te hará pensar que sí es posible estancarse en una estación, en un mero mes y no salir de sus inicios, de plantarte y soltar raíces en el día de más frío y de más dolor, y no avanzar nunca aunque quieras arrancar los días del calendario. Siempre que uno quiera, siempre será diciembre.

     Este libro es vivir con los personajes, crecer con ellos, madurar, pensar de otra manera tras trescientas páginas, es mantener el corazón en un puño y ahogarse con el nudo que se crea en tu garganta. Consiste en ver la vida, observarla desde otras circunstancias, es comprender que las mentiras pueden aplastarte en algún momento, que los secretos pueden carcomer tus cimientos y comprender la necesidad de los sueños, de dejarlos vivir y volar.

     Nunca creas que conoces algo en su plenitud, tampoco creas que siempre será diciembre.

Os quiere,