lunes, 29 de enero de 2018

Reseña de After

After
(Anna Todd)
Planeta
Rústica con solapas
576 páginas
17,90€
Sinopsis: Tessa Young se enfrenta a su primer año en la universidad. Acostumbrada a una vida estable y ordenada, su mundo cambia cuando conoce a Hardin, el chico malo por excelencia, con tatuajes y de mala vida. La inocencia, el despertar a la vida, el descubrimiento del sexo… un amor infinito, dos polos opuestos hechos el uno para el otro.
Opinión personal:
     Sí que hay libros en los que no sucede nada, en los que las páginas se suceden una detrás de otra sin que algo te haya hecho detener el aliento, sin algo que te haya encandilado, sin algo que te haya emocionado… pero esos libros se quedan en el olvido, apenas se habla de ellos y pasan a enseñar al autor lo que no se debe hacer, ahora bien, que salgan cuatro libros y el número siga creciendo exponencialmente ya es otro mundo.

(O cómo perder neuronas escribiendo)


     Comprendo que los gustos de cada uno son como sus opiniones respecto de algo, cada uno tiene la suya propia, a veces completamente distinta de los demás, pero me resulta realmente desconcertante que alguien pueda defender estos libros: ¿son adictivos? Sí. ¿Un tocho considerable que se pasa en un suspiro? Sí. ¿Cuenta una historia interesante? No. ¿Una relación que todos querrías vivir? Hmm… si una mujer tiene tan poco respeto por sí misma que se quiere dejar manipular al antojo de un chico al que acaba de conocer… ¡allá ella! Pero no puedo más que destacar que ¡es una relación completamente enfermiza! Luego profundizaré más en ello, no os preocupéis, que esta reseña va para largo.

     Comencemos con los protagonistas… cof, cof, cof. Existen personas en la vida real que han vivido siempre cual chiquillas obedientes, con una vida perfecta —o eso intentan demostrar—, con ni un solo pelo fuera del moño y… en resumen, guarda las apariencias, que nadie debe saber cómo somos en realidad; y claro, resulta que a la primera de cambio que la niña perfecta sale de su casita de caramelo cuando se desmelena cual animal en celo, en sentido de esto es total, obviamente —ironía, señores—; pero a pesar de desmadrarse a la primera de cambio no podemos obviar que sigue siendo una persona que se guarda dentro de los márgenes y no alza la voz ni aunque la insulten de la manera más terrible ni aunque la estén tratando cual trapo usado y, tras un lavado, de nuevo otra y otra vez más, y en el momento en el que de su boquita perfecta sale un tono más alto parece que el mundo se ha movido de su eje porque se sorprende a sí misma… vergüenza ajena es lo que siento al pensar en Tessa y en Anna Todd al crearla.
—Eres demasiado buena para mí y vivo con el miedo a que te des cuenta y la esperanza de que no lo hagas. (Querido Hardin, deja de ser tan malditamente egocéntrico y estúpido. Gracias.)
     Luego está Hardin, un espécimen digno de ser diseccionado —para que no vuelva a la vida nunca también—… ¿en serio este es el prototipo de chico perfecto que quieren tener las adolescentes que lo han leído? Por cierto, qué adolescentes ni qué nada, esta saga no debería ser catalogada como juvenil, pero a ello voy después. Hardin es el personaje masculino más maltratador, mente cerrada, celoso, estúpido y voy a parar ya porque no quiero soltar las frases que ahora mismo aparecen en mi cabeza porque dejáis de pensar en mí como la administradora tranquila y seria que soy —mentira—. Hay gente que comenta que NO HAN VISTO LA RELACIÓN ENFERMIZA ENTRE ESTOS DOS ZOQUETES ¿cómo es posible? ¿Cómo? Se piensa la gente que un hombre maltratador solo pega a las mujeres o parejas o lo que sea, pero damas y caballeros,el maltrato psicológico está al orden del día y es algo que a veces puede provocar incluso peores secuelas que el golpe o empujón: nadie puede decirte cómo debes vestirte, nadie debe obligarte a relacionarte con una determinada gente o cortar otros lazos solo porque le apetece o porque siente celos, nadie debería prohibirte hacer algo que te gusta u obligarte a realizar otro que odias… todos somos personas iguales en un mismo planeta, cada uno tenemos nuestros propios pensamientos y gustos, si yo quiero hablar con alguien y otro me lo prohíbe sin darme argumentos que realmente tienen sentido y no únicamente por un ataque de celos, no tengo por qué hacerle caso y directamente olvidarme de esa persona y la relación tóxica que tengo con ella. ¿Hola? A veces el amor ciega *cof*aunque-no-el-de-te-acabo-de-ver-y-flop*cof* pero si después de media docena de veces en las que Tessa sale llorando por el carácter de Hardin, yo me lo pensaría la verdad. ¿Y tener cuidado por cada palabra o frase que dice para que “al señor Hardin” no le dé un ataque de agresividad, ¿qué eres? ¿Una persona o una marioneta a manos de un depredador? Es que no tiene sentido, NINGUNO.


(Más bien un amor que no se acaba porque Tessa es tonta)
    Creo que de la “relación amorosa” he hablado suficiente, ¿no?

     La prosa —si es que ese es el nombre adecuado— de la novela es… ¿cómo decirlo siendo más exacta? Vacía. Nula. No exagero al referirme que el noventa por ciento de la novela son diálogos y el resto maravillosas escenas de sexo —es ironía, no me maliterpretéis, es que necesito usar el sentido del humor si no quiero darme de golpes contra una pared—, es que ni siquiera en novelas eróticas he visto tal vocabulario soez, todo tan malditamente detallado que ni siquiera conozco tan bien cómo es Tessa físicamente a lo que ambos hacen en la cama. Hay alguna descripción suelta por el campo, pero son TAN pesadas, tan que-no-dicen-nada, tan empalagosas en ocasiones que mejor que la autora hubiese dejado “los sentimientos” para diálogos en su vida cotidiana (?)
—Me gusta quién soy cuando estoy contigo. (¿Te gusta tratar a la mujeres como un trapo, Hardin? ¿O que esa única chica que te aguanta —por idiota— te tenga miedo de que en cualquier momento te vuelvas agresivo e insultes su ropa? Sí, no hay mejor forma de ser que esa, claro *aplausos*)
     Y de ahí va el género del libro, ¿juvenil? ¿Dónde? Me he escandalizado una y mil veces con los detalles en las escenas de cama hasta yo, a veces hasta me apetecía sacarme los ojos de las cuencas para no seguir leyendo tales… tales… ¡no sé ni cómo describirlo! He leído libros de género erótico, pero… pero… es que no tiene ni punto de comparación: After es meter sexo a saco, sin filtros, sin “amor”, sin elegancia, tratando a la mujer como un mero objeto sexual es… denigrante es que se queda corto para definirlo.

(No era tan necesario, la verdad)
     He leído los dos primeros libros y desisto por completo, no quiero perder más neuronas leyendo el resto; a veces he terminado un libro con una sensación vacía, pocas veces porque la gran mayoría de lecturas te enseñan algo, ¡algo! Pero con After es un constante, ¿por qué estoy leyendo esto? Preferiría aprenderme la Constitución de memoria a seguir torturándome de esta manera, pero como soy masoca pues seguí con el dos, pero ya he aprendido la lección, libros de adolescentes hormonados de Wattpad, lo siento, pero no sois lo mío.
En resumen, si alguien necesita perder la fe en la humanidad y en las editoriales, adelante, coged After y saltaos páginas, no os perderéis nada, incluso una telenovela con «porqués», de más de cien capítulos tiene más trama que esto.
 Os quiere,

lunes, 22 de enero de 2018

Reseña Destrózame y Libérame

Destrózame/
Libérame
(Tahereh Mafi)
 Oz editorial
 Rústica con solapas
 336/360 páginas
 17,90€

 Sinopsis: Juliette no ha tocado a nadie desde hace exactamente 264 días. La última vez que lo hizo, ocurrió un accidente. Ahora está encerrada acusada de asesinato y vigilada por un gobierno dictatorial: el Restablecimiento.
Escapar es impensable hasta que Adam entra en la celda de Juliette. Su encuentro es la chispa que enciende una esperanza de libertad, pero Warner, el hijo del líder del gobierno, tiene otros planes para Juliette. Su obsesión por la joven alcanza límites insospechados, y por mucho que ella se esfuerce en odiarle, descubre que no es tan fácil. Juliette tendrá que decidir si convertirse en el arma de Warner o unirse a la revolución.
Opinión personal:
     Cuando la prosa de una autora te atrapa de tal manera que buceas entre sus metáforas es imposible no enamorarse de todo lo que escriba.

     Como leí ambos libros seguidos no estoy segura de qué opiné de ambos por separado, así que he decidido hacer una opinión conjunta de ambas obras, destacando algunos detalles pertenecientes a cada una de las partes concretas, obviamente, sin spoilers de ninguna de ellas.

     En primer lugar, no puedo no resaltar la pluma de Tahereh Mafi, desearía derretirme en ella y envolverme con sus palabras como si fuese una cálida manta: he leído prosas bonitas, pero esto es incomparable, ¡especialmente en una distopía! Leer escenas de acción decoradas con unas frases tan suaves que resbalan en la mente del lector me parece algo increíble y no puedo más que repetir que me he enamorado por completo de cómo escribe esta mujer, si pudiera, creo que hasta leería su lista de la compra y moriría de amor entre frutas, pastas y verduras.

     Juliette es una protagonista muy fuerte, con un carácter inquebrantable y los pies en la tierra, sueña cuando puede, piensa que a lo mejor no todo está tan perdido y mantiene la esperanza de que, de alguna manera, todo podrá salvarse, que el sol puede salir aunque las nubes grises oscurezcan cada uno de sus días. El tema de sus poderes me parece una idea formidable, especialmente al ver cómo se va desenvolviendo con ellas, desde un principio en el que apenas conocemos nada de ella y de cómo funcionan su piel «mata-todo-lo-que-toca» hasta que poco a poco nos introduce en historias de su pasado, de cómo se desenvuelve en el presente, de cómo sufre ella misma con su “don” y de qué manera intenta comprenderse a sí misma a pesar de que parezca algo imposible de conseguir.
Lo bastante hermosa como para atraer a su presa, dijo.
Lo bastante fuerte como para retenerlo y destruirlo, dijo.
Lo bastante venenosa como para digerir a sus víctimas cuando la carne entra en contacto.
     Adam es otro personaje que cobra bastante importancia en la novela, en el primer libro me convenció bastante más que en el segundo, su carácter amable y adorable me podía demasiado, me hacía encariñarme de su forma de ser, aunque pudiera calificarlo como el contario de Juliette, su personalidad, aunque con el rasgo de la firmeza, no tiene ni punto de comparación con la formidable dureza de la verdadera protagonista, es como si ambos se complementasen en lo que no tuviera el otro, pero a pesar de ser tan genial y para algunos ser el mejor, siempre he sido de los personajes masculinos más “malos” y Warner en el segundo libro me conquista y le da la verdadera chispa que necesitaba mi corazón al leer esta saga.

     Destrózame contiene a un Warner villano, no de esos que se queda en un “medio-malo”, qué va, quizás no por completo pero casi se le podría calificar en el primer libro como el antihéroe de la trama, siempre confabulando, consiguiendo aquello que quiere a pesar de los obstáculos, llegué hasta a odiarlo por su forma de ser: tan metomentodo, tan si lo quiero lo voy a tener, pero entonces llega Libérame, historias de quién es, de cómo es y aquí la servidora solo de pensar en él se vuelve una tonta adolescente que sonríe cual estúpida al murmurar siquiera su nombre —creo que debería dejar de cogerles tanto “cariño” a los personajes “malotes” de los libros, pierdo más neuronas de las que necesito—. No puedo negar que su esencia de “personaje-malo” prosigue en uno y otro libro, pero el caso es conocerle, saber quién es y advertir por qué actúa de una determinada manera.

     La trama de ambos libros es muy, muy enganchadiza, apenas empiezas a leer no quieres parar, las páginas se ríen de ti conforme las pasas con velocidad, deseas embeberte de su historia, de vivir en ella y a la vez temer con todos los demás personajes, de conocer más y con el corazón en un puño por el qué pasará y cómo pasará. Destrózame podría dividirse en dos partes: una primera cargada de sentimientos, emociones, palabras desgarradoras que se convierten en puñales del sufrimiento, pero luego se producen giros, sucesos que cambian los escenarios, que cambian a la propia protagonista y agregan o arrebatan la ilusión a Juliette, no contiene mucha acción y la mayor parte de ésta se concentra en el final, pero en breves toques condensados podemos encontrar cortos momentos de acción.
Pasan los segundos, invaden la habitación de golpe y quiero aplastarlos, quiero cogerlos y metérmelos en los bolsillos lo bastante como para parar el tiempo.
     Libérame sí que vive de la acción y de giros en la trama, tales que provocan que el corazón pegue vuelcos de tres metros en tu pecho, que te hacen chillar de frustración o volverte loco respecto de lo que ha escupido un personaje; todo es una vorágine de acontecimientos alucinantes que no dejarán al lector tranquilo: respirar está sobrevalorado con Libérame.

     El romance formado es… cómo decirlo… extraño. En el primer libro todo es dulce, ligeras pinceladas en algunos momentos, escenas que derriten tu corazón y dibujan sonrisas en los labios, pero básicamente es gracias a que no hay tanta acción que da cabida a la creación de una historia de amor, pero con el final de Destrózame el romance se convierte en drama puro, no voy a soltar nada ni acercarme a tierras movedizas porque ya ha pasado bastante desde que me leí los libros y no quiero irme de la lengua, solo mencionaré que hay diálogos de telenovela, con todas sus exclamaciones dramáticas, sus “nos” y sus “por qués”; parece que a la autora le va eso del sufrimiento.
     Ambos desenlaces son brutales, descolocan todos tus esquemas y las ganas de más alargan sus patitas para pedirte que sigas con el próximo libro, te embarques en su historia y no dejes que nunca se acabe; ahora que está publicado el tercer y último libro de la trilogía: Enciéndeme, no puedo esperar para hincarle el diente, espero que Tahereh Mafi haya sido benevolente —mentira, ni siquiera me hago ilusiones.
     Hay novelas que atrapan por su historia, hay sagas que enganchan por su acción, las hay que lo hacen por su prosa… pero es que Destrózame lo tiene todo: te atrapa, te hechiza con su prosa, juega con tus sentimientos y te hace vivir lo que sucede entre sus páginas. ¿Ya te has dejado embaucar por el letal tacto de Juliette?

lunes, 15 de enero de 2018

Reseña de Cartas de amor a los muertos

Cartas de amor a los muertos
(Ava Dellaira)
Ediciones Nocturna
Rústica con solapas
350 páginas
15,00€

Sinopsis: Todo comienza con un trabajo de Lengua: escribirle una carta a alguien que haya muerto.
Laurel escoge a Kurt Cobain porque su hermana lo adoraba. Y porque él murió joven, como ella. En poco tiempo tiene un cuaderno lleno de cartas a Judy Garland, Amy Winehouse, Heath Ledger y muchos otros. Sin embargo, no se las entrega a su profesora. Les escribe sobre el comienzo del instituto, sus nuevas amistades, su primer amor y sobre cómo está aprendiendo a vivir ahora que su familia se ha roto.
Y sobre lo que ocurrió cuando su hermana aún estaba viva.
Opinión personal:
Hay veces en las que las opiniones positivas de un libro o el hype que se crea ante la publicación de una novela provoca que, antes siquiera de adentrarte en ella o leer apenas su sinopsis, ya mantengas unas expectativas altas ante lo que te espera y, a veces, uno se acaba llevando decepciones bastante grandes… cosa que me ha sucedido con Cartas de amor a los muertos.

Laurel es una adolescente que ha cambiado de instituto para que las personas de su entorno no la observen con lástima y pena por la reciente muerte de su hermana, lo que ella quiere es conocer a otros que no sepan nada de su pasado, que conozcan a una Laurel nueva y sin secuelas, a pesar de que pueda ser difícil con lo sucedido. En principio no está mal como protagonista, pero conforme se la conoce más, conforme te adentras en su mente por medio de las cartas que escribe a muertos, me cansé de ella, no era nada destacable, no era nada que pudiera hacer que la recordase meses después, quizás, a lo mejor, podría describirla como sosa, le falta sal y muchas especias, comprendo que encontrándonos en el momento en el que se ve Laurel no puedes darle alegría a algo que no la posee, pero la forma que se relacionaba con las nuevas amigas, con el chico por el que sentía algo, con todos en general me cansaba: monótono, cansino… pesado.
«Es triste cuando todo el mundo te conoce, pero nadie te conoce.»
Las amigas de la protagonista me han gustado mucho más, tanto por lo bien hilado de su trama secundaria como por darle algo de chispa a la novela, cada una de ellas tiene una personalidad propia, definida y diferenciada, lo cual se convierte en un gran punto a favor teniendo en cuenta a Laurel.

El personaje masculino de la novela, Sky, me ha gustado y disgustado a partes iguales; empieza con la típica pose de chico malote con chaqueta de cuero, poco a poco se le conoce más y, bueno, si nos fijamos en su forma de ser a veces era desconcertante y no del todo comprensible, sí, cariñoso y mono cuando hacía falta, pero no entendía a Laurel y no es que durase mucho aguardando junto a ella, tiene su sentido, pero tampoco del todo comprensible, por ello…
«Mucha gente desea llegar a ser alguine en la vida, pero tiene miedo de intentarlo por si no cumple las expectativas de los demás.»
…el romance cojea y gusta, quizás ha sido demasiado típico… o a veces demasiado atípico, en realidad, no sé con qué quedarme, a lo mejor es el libro que me ha dejado confundida, pero es cuqui y desquiciable a partes iguales, es adorable y extraño unas y otras veces. Creo que uniendo las partes me quedaría con una opinión neutra hacia él.

El argumento general gira entorno a la muerte de la hermana y una Laurel que intenta superarlo “convirtiéndose en una adolescente de verdad”, no es deprimente ni tampoco el libro más feliz, tiene sus momentos de bajón que tampoco es que hundan tanto al lector —a lo mejor es porque no he empatizado tanto con Laurel como debería, je ne se pas—, aunque “desgarra” un tanto en los momentos que se producen recuerdos de cuando la hermana seguía viva.
«Puede que en eso consista estar enamorado: te colmas de detalles sin sentirte nunca saciado, solo mas vivo.»
Tiene una pluma sencilla y sin preámbulos, lo más resaltable en ella es que el libro está contado de manera epistolar, aunque al mismo tiempo es extraño leerla con diálogos enteros que la protagonista reescribe de su día, hace ciertas menciones a los personajes muertos a los que escribe que nos hace conocer detalles de la vida de algunos como Kurt Cobain o Janis Joplin o Judy Garland u otro largo etcétera, que no sabíamos o son tan rebuscados que la curiosidad se dispara.

Ahora bien no todo me ha disgustado, en realidad todo el libro en sí me parecía meramente entretenido sin más hasta que llegué al final —por eso no abandono los libros, a lo mejor unas últimas páginas me hacen terminar con buen sabor de boca y no el depresivo que iba tomando forma—, no es que sea magnífico ni sorprendente ni tampoco una joya, pero me ha gustado los valores que demuestra, me gusta la enseñanza que expone, me gusta que, con unas pocas páginas y un ligero giro en la mente de Laurel, ésta me haya agradado un poco más.
En resumen, no os esperéis la novela del año, aunque a lo mejor a vosotros os encanta y enmarcáis el libro en vuestro estante una vez lo terminéis, esta ha sido mi opinión y para mí solo ha sido un libro entretenido y una protagonista extraña, eso sí, no puedo negar que detalles como la trama secundaria y el final me han dejado más o menos satisfecha con lo que he leído.
¿Habéis leído el libro? ¿Os ha gustado más que a mí? ¿Lo pensáis leer?
Besitos,


PD. ¡Ya os echaba mucho de menos! <3

lunes, 8 de enero de 2018

Reseña de Geek Girl

Geek Girl
(Holly Smale)
Destino
Rústica con solapas
336 páginas
14,95€

Saga:
- Geek Girl
- Model Misfit (en inglés)
- Picture Perfect (en inglés)
- All That Glitters (en inglés)
- Head Over Heels (en inglés)
Sinopsis: Harriet Manner sabe un montón de cosas curiosas:
Los gatos tienen 32 músculos en cada oreja.
Un instante dura unos cien segundos.
Las personas ríen un promedio de quince veces al día.
Los cacahuetes son uno de los ingredientes de la dinamita.
Pero no tiene ni idea de por qué no parece gustarle a nadie del instituto. Por eso, cuando es descubierta por una agencia de Top Models, Harriet no se lo piensa dos veces y aprovecha la oportunidad para reinventarse a sí misma. Incluso si eso significa robar el sueño de su mejor amiga, aumentar el enfado de su peor enemiga Alexa y humillarse repetidas veces ante el hermoso Nick... 
Opinión personal:
Ser una geek no es tan malo: conoces detalles curiosos que el resto ni sueñan, alumna modelo en clase… pero no en la vida de Harriet Manners, quien debe lidiar con que la gente no comprenda cuando suelta cosas que tienen que ver con lo mencionado pero que nadie parece querer saber o el tener una enemiga espantosa desde años la cual le hace la vida imposible cada día. ¿Quién rechazaría una oferta de cambiar, de ser otra persona, en esta situación? Nuestra protagonista lo hace y se ve envuelta en el mundo de la moda sin preámbulos, sin preparación ni paracaídas.
Se supone que el corazón humano late entre sesenta y noventa veces por minuto en reposo. El corazón de un erizo late trescientas veces por minuto cuando está quieto. Si te soy sincera, creo que me estoy convirtiendo en erizo.
Veamos, no puedo negar que al inicio de la novela me costó —bastante— empatizar con los personajes y, especialmente, con la protagonista por la cual sentía lástima y compasión de ser como era, por lo cual cuesta engancharse, cuesta adaptarse a la vida de una quinceañera tan perdida —o quizás encontrada desde hace tiempo sin saberlo—. Harriet es tierna y dulce, solo hay que saber por dónde cogerla, y comprenderla desde el inicio no es que sea tarea fácil, es una chica peculiar, muy peculiar, pero no por ello peor que el resto y, cuanto más he ido conociendo cómo es, retazos de su vida, su comportamiento con otros personajes, el cariño hacia ella ha sido inmediato.

Y cuando se me acerca no puedo evitar darme vuenta de lo siguiente: nadie sufre nunca ninguna mtamorfosis. Cenicienta es Cenicienta, sólo que con un vestido más bonito. El patito feo siempre había ido un cisne, sólo que una versión más pequeña. Y apuesto a que el renacuajo y la oruga se sienten igual cuando esán saltando y volando que cuando nadaban y se arrastraban.
 —No está encantado —me dijo papá cuando se lo conté—. Los edificios encantados están llenos de almas sin cuerpo, Harriet. Los despachos de abogados están llenos de cuerpos sin alma. Hay una diferencia muy importante.
Y entonces se echó a reír hasta que Annabel le puso sal en la copa de vino.
De otros personajes… depende: Nat es la mejor amiga de Harriet, al inicio del libro recelaba de ella, no voy a negarlo, su sueño desde que era niña era el de ser modelo y, de la nada, su mejor amiga lo cumple, pero para ella… pero conforme más escenas suyas hubo, más se mostraba de cómo era, no puedo negar que me ha encantado lo fiel y encantadora que es; también tenemos a Toby un chico también geek pero asimismo un gran acosador de la protagonista, todo depende del momento, pero en muchas ocasiones me irritaba tantísimo como a Harriet; de sus padres puedo destacar a Annabel, su madrastra, no es la típica madre cariñosa y llena de amor, es justa, por algo su profesión de abogada y, aunque reticente al inicio, no puedo negar que se ha ganado un trozo de mi corazón, mientras que el padre es… como un niño grande, lo cual es bueno y malo a partes iguales :P Terminaría con Alexa, el peor y más estúpido de los personajes, lo peor es que gente tan egocéntrica, capaz de llamar la atención de cualquier manera y menospreciar a los más débiles existen en la vida real.

La trama puede no ir muy allá, puede no indicar más que una novela entretenida y no más, de esas que te terminas en una tarde y te olvidas de ella, pero… todos los libros tienen una enseñanza, bueno, una o varias, como en este libro. Entre risas, bochorno y alegría podemos encontrar retazos de una situación de acoso escolar entre la protagonista y su acérrima enemiga; encontramos a una adolescente que se encuentra perdida en un mundo incomprensible para su dulce edad: poca confianza en sí misma, perdida, esconderse bajo las mesas puede ser lo más útil en ocasiones de estrés… Geek girl es una historia de superación, de aprender a quererse a uno mismo tal y como se es, no cambies por que el resto te vean diferente: aprovéchate de ello, distínguete entre una masa uniforme y regular y resalta entre ellos, porque tanto en este caso ser una geek, como sea lo que sea que la gente te llame, eso te hace especial y el caso es saber valorar esa genialidad tuya y no sentirla como si fuese algo malo porque los demás no lo sepan valorar.
Y cuando se me acerca no puedo evitar darme vuenta de lo siguiente: nadie sufre nunca ninguna metamorfosis. Cenicienta es Cenicienta, sólo que con un vestido más bonito. El patito feo siempre había ido un cisne, sólo que una versión más pequeña. Y apuesto a que el renacuajo y la oruga se sienten igual cuando esán saltando y volando que cuando nadaban y se arrastraban.
La prosa de la autora es sencilla, fresca y muy, muy ágil; el caso es conectar con la protagonista, convertirte en ella por un día y… las páginas vuelan, la historia va pasando a pasos agigantados y directamente todo lo que le pasa a Harriet lo sientes como tú. No puedo decir que sea la prosa del siglo, que sea la novela más genial del mundo, ni siquiera que sea la que mejor destaque por algún aspecto en concreto, sencillamente atrapa, sencillamente engancha y, sin darte cuenta, te ves conociendo datos curiosos de cualquier cosa, conociendo personajes la mar de variopintos, introduciéndote en el mundo de la moda como si siempre hubieses sabido cómo se mueve y, en cuestión de horas, miras la contraportada sin comprender cómo ha pasado todo a tal velocidad.

El final, el final, el magnífico final. La novela no habría sido nada sin él, NADA, habría perdido la gracia, el sentido, su sombrero (?) es la guinda del pastel, la gran maravilla de todo, el desenlace perfecto… ¡Sí! Muchos detalles, muchas confesiones, muchos sueños encontrados y cumplidos en unas pocas páginas que, al leer la última línea, es como si te arropasen con calidez y deseases que todos los finales fuesen así —a lo mejor exagero, lo sé, pero así me ha dejado nada más terminar—.
En resumen, Geek girl es un libro en primer lugar peculiar y divertido; no se definiría como la bomba del año ni mucho menos, pero sus valores, sus personajes, su historia, su final… merecen ser leídos, aunque luego el libro acabe cogiendo polvo, aunque luego no vuelva a ser releído: un libro entretenido y con grandes valores, ¿qué más pides para una tarde de otoño junto a la ventana?
¿Habéis leído esta novela? ¿Os llama la atención? ¡Por cierto! ¿Qué opináis del toque invernal y navideño que ha recibido Forgotten Dreams? :P
Besitos,

martes, 2 de enero de 2018

Harry Potter y el cáliz de fuego

Harry Potter y el cáliz de fuego
(J. K. Rowling)
Ediciones Salamndra
Tapa dura
640 páginas
23,00€

Saga:
- Harry Potter y la piedra filosofal
- Harry Potter y la cámara de los secretos
- Harry Potter y el prisionero de Azkaban
- Harry Potter y el cáliz de fuego
- Harry Potter y la Órden del Fénix
- Harry Potter y el misterio del príncipe
- Harry Potter y las reliquias de la muerte
Sinopsis: Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse a aprender nuevos sortilegios, encontrarse con sus amigos Ron y Hermione y asistir con ellos a los Mundiales de quidditch. Sin embargo, al llegar al colegio le espera una gran sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes experiencias que el futuro le depara.
Opinión personal:
Guau, es tan: brillante. Magnífico. Maravilloso. Increíble, Trepidante… en realidad no sé ni qué decir ni cómo describir todo lo que siento tras terminar «El cáliz de fuego» es tan malditamente genial que me encuentro sin palabras… Bueno, la que más se adecúa a todo lo que siento es: brutal.

Cuando publiqué la reseña del primero diciendo que lo había amado y que los siguientes no me convencían igual, leía vuestros comentarios diciendo que los últimos eran de los mejores y, estaba ciertamente preparada, pero no para esto… la cuarta entrega de Harry Potter es demasiado fascinante, DEMASIADO.

Bien, bien, ¿por dónde debería empezar antes de irme por las ramas y comenzar a decir cosas sin sentido? Vale, Harry ¡me encanta su forma de ser! Es apenas un niño, un adolescente, pero su personalidad es increíble, el sentimiento de deber está adherido a él, no duda en ayudar cuando es necesario, de ser responsable aunque en ocasiones haya que romper las reglas. Es absolutamente alucinante, en ocasiones me ha exasperado un poco la manera de ser tan altruista con personajes que me parecían estúpidos, pero no puedo negar que en el fondo adoro que sea así.
—¡Le das demasiada importancia y siempre lo has hecho, a lo que llaman «sangre limpia»! ¡No te das cuenta de que no importa lo que uno es por nacimiento, sino lo que uno es por sí mismo!
Sé que la mayoría preferís mucho más a Ron como amigo —o en el género femenino, quizás más que amigo ;P— y no puedo negar que es sumamente dulce y entrañable, y yo me lo cogería como peluche para dormir con él —ey, ey, mentes malpensadas, he dicho peluche jajaja— y la valía que demuestra en todas las aventuras de Harry, su amistad tan fuerte y, a pesar de en ocasiones ser un tanto orgulloso, no es tan altanero como para dejar de apoyar a alguien por quien lo daría todo cuando lo necesite y sí, es muy, muy, muy genial, pero por ahora no me convence tanto como Hermione, quizás en los siguientes libros vaya a darle el amor que se merece (?) Ay, Hermione, me encanta esta chica, sí, al inicio de las novelas detestaba un poco que fuese tan sabelotodo, pero es que esa es su peculiaridad más inmensa, todos tenemos una y, aunque nada más conocerla pueda ser irritante, ahora mismo me encanta por ello mismo; su propia personalidad es todo valentía y decisión. Lo que más me gusta de Ron, Hermione y Harry es su manera de defender a los que quieren con locura, se aferran a ello con manos y dientes porque la familia y la amistad es lo más importante, y estos tres personajes lo demuestran con creces, les tengo un cariño monumental y de verdad no sé lo que haré una vez termine el séptimo…

Hagrid también es adorable, Malfoy sigue siendo un grano en el culo, los hermanos Weasley son geniales, la de diálogos que podría enumerar y recitar por la de locuras que crean e imaginan; hay personajes nuevos que… meh, ni fu ni fa, no puedo negar que en ocasiones me han gustado mucho, pero en el inicio me han desquiciado tanto, que al final la balanza se queda en neutro… aunque a lo mejor en un cierto porcentaje positivo, maybe jajaja; y Diggory, justo cuando comenzaba a caerme bien…

La trama mantiene el mismo ritmo que los anteriores, a pesar de ser más del doble de gordo que el anterior lo he devorado en cuestión de horas y unos días; tiene un ritmo demasiado trepidante una vez comienza la verdadera historia, las páginas se tragan al lector, casi literalmente y he mantenido el aliento en incontables ocasiones —aun no entiendo cómo no me he asfixiado—.
Resulta extraño pensar que, cuando uno teme algo que va a ocurrir y quisiera que el tiempo empezara a pasar más despacio, el tiempo suele pasar más deprisa.
No me cansaré de repetir que J. K. Rowling ha conseguido robar un trozo de mi corazón y su pluma, la historia de Harry y todos sus personajes están ahora mismo viviendo en mí —¿es normal soñar con sus personajes? ¿O eso es ya obsesión? D:—.

La cantidad de valores que tiene cada libro llegan como una avalancha al lector, en cada capítulo puedes vislumbrar el poder de la amistad, el amor entre la familia, la valentía, el altruismo… Podría enumerar palabras y palabras, pero no tienen ningún sentido si no se leen, si no se ven en práctica, en admirarlos al estar en los personajes que quieres.

El final es brutal, o sea, en los anteriores libros todo acaba preciosamente (?) cerrado y todos —más o menos— los cabos atados, pero es que el final de este cuarto libro lo deja incluso más abierto que el propio inicio de la novela ö No puedo esperar a embarcarme en el quinto libro y envolverme en su historia lo más pronto posible.
En resumen, si no has comenzado la saga de Harry Potter, no sé a qué esperas para abrir el primer libro y soñar sin límites
¡Contadme cuándo leísteis vosotros estos libros! :)
Besitos,