domingo, 15 de mayo de 2022

Reseña | Lo que permanece

Lo que permanece (Andrea Tomé)

Nocturna Ediciones · Rústica con solapas · 320 páginas · 15,95€


Sinopsis: Desde que empezó el curso en París, a Rafael le acechan sueños terribles. No, sueños no: recuerdos. Recuerdos de guerra y de pólvora y de las barricadas. Los recuerdos de otra persona.

Entre la carrera y las causas de justicia social en las que se implica, a Étienne no le queda tiempo para mucho más. Claro que Rafael, el nuevo camarero del Étoile & Lièvre, está siempre ahí para meterlo en problemas. Rafael, el que parece saberlo todo sobre él sin conocerlo…

Las vidas de ambos cambian con una muerte. Con una protesta. Y con una pregunta: ¿pueden estar conectados el pasado y el presente?


Opinión personal:


Desde que Rafael llegó a París, le acechan recuerdos terribles de otra persona a la que no conoce, en los que casi puede sentir la guerra, la pólvora y las barricadas con su propio cuerpo. Por su parte, Étienne no tiene mucho tiempo libro, entre su carrera y las causas de justicia social en las que siempre se ve implicado, pero Rafael, el nuevo camarero de Étoile & Lièvree, se encarga de meterlo en más de un problema y lo peor de todo es que parece que el camarero sabe todo de él sin conocerlo. Cuando una muerte injusta y cruel llegue a sus vidas, sus caminos se unirán para luchar por un mundo mejor y más justo y descubrirán que quizás el pasado y el presente están mucho más conectados de lo que habrían imaginado. La ciudad les tiene varios secretos escondidos, secretos que deberán desvelar para conocer su propia historia, pero ¿están preparados para hacerlo?


Los personajes de este libro se han ganado un huequito en mi corazón, porque me han parecido de lo más tiernos y creo que he conseguido entender lo que estaban viviendo, tanto de forma individual como conjunta
, si bien a veces me ha costado entender ciertas actitudes de Étienne con Rafael, lo que no me parece negativo, al revés, hace que sea que más cercano, imperfecto. Me ha encantado cómo la autora introduce a un personaje importante con autismo con total normalidad, sin que todo gire en torno a ello, sino más bien como un aspecto más de su personalidad, sin darle ese punto tan dramático que estamos acostumbrados a ver. Respecto a la historia, en realidad nos encontramos con dos historias conectadas, si bien la actual tiene un peso mayor en su trama, pero ambas están conectadas por la ciudad de París, actúa casi como un tercer protagonista, y por ese espíritu revolucionario y el cariño entre los protagonistas de las mismas, teniendo un final que me ha parecido todo un acierto. Ahora bien, sí que es cierto que me hubiera gustado que el libro fuera un poco más extenso, sobre todo para ver más cómo interactuaban de forma más íntima los protagonistas, lo que sucede casi al final, así que me ha faltado un poco más de historia de amor entre ellos, además de que me he quedado con la sensación de que el final era demasiado rápido, pero muy bien cerrado. La prosa de Andrea Tomé es, como siempre, uno de los elementos clave, porque sabe cómo construir buenas historias, emocionarnos con sus carismáticos personajes e incluir problemática social en sus novelas, así que espero que pronto podamos leer sus próximos proyectos (ojalá un spin-off de algunos personajes) y os recomiendo sus libros si todavía no habéis dado una oportunidad a su prosa.

En resumen, Lo que permanece ha sido una lectura única, tierna y reivindicativa que ha cumplido mis expectativas, atrapándome desde sus primeros capítulos con la historia de Rafael y Étienne, de los que me ha dado pena despedirme.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Reseña | Bajo esquirlas de hielo

Bajo esquirlas de hielo (Sheila Carnero)

Roomie Ediciones · Rústica con solapas · 450 páginas · 16,65€


Sinopsis: Hace cincuenta años, Wermon quedó sepultado bajo una capa de nieve tóxica. Desde entonces, cada persona que se adentra en el pueblo desaparece bajo extrañas circunstancias. Las leyendas urbanas hablan de monstruos de escarcha y hechiceros enloquecidos, pero nadie ha sido capaz de desvelar el misterio.

Tayllon trabaja como becario en la gaceta La Era y es un ferviente defensor de la magia; Riaza es reportera en Nuevas de Kimber y todo lo que ansía es descubrir la verdad.

El aniversario de lo que ahora se conoce como la Gran Nevada arrastrará a los dos periodistas al norte para cubrir la noticia. Juntos se enfrentarán al reportaje más difícil de sus carreras, aunque eso signifique poner en peligro sus vidas y sus secretos.



Opinión personal:

Cincuenta años atrás Wermon quedó asolada por una extraña tormenta de nieve, extraña porque, a su contacto, la piel de sus habitantes se quemaba y derretía, muriendo. Pero no todos los que vivían dentro de sus límites murieron, muchos de ellos simplemente desaparecieron, esfumados en medio de la nada y, cualquier curioso o despistado que se adentrara más allá de las señalizaciones de la aldea, acababa con el mismo destino: sin dejar rastro.


Desde ese momento, surgieron las suposiciones, ¿magia de la mano de los ya escasos hechiceros? ¿contaminación? ¿alguna extraña tecnología? Para conseguir desentrañar el misterio que desde hace décadas nadie consigue entender, Tayllon y Riazza son enviados como reporteros para cubrir la noticia del aniversario.


Tayllon cree en la magia y teme terriblemente pasearse por las lindes de la ciudad que ha quedado como fantasma, aunque su jefe le ha enviado para conocer la raíz de la nieve tóxica y a dónde fueron a parar tantísimas personas. Riazza, en cambio, es una mujer temeraria e independiente, con la ciencia como método de vida y una lengua muy suelta a la hora de decir lo que piensa. Juntos forman un peculiar equipo, un poco incompatible y cargado de riñas.


No quiero hablar más de la trama, ni de lo que espera a los protagonistas una vez comiencen a dar vueltas alrededor de Wermon, instalando el miedo incluso en personas que dicen y actúan como si carecieran de él. Es una novela de fantasía con un mundo muy rico en detalles, detalles que es preciso conocer de primera mano y dejarse llevar por medio de la pluma de la autora.


Aunque sus páginas también están cargadas de magia, no puedo negar que la magia principal reside en la pluma de Sheila. Es tan preciosa que me sentía dar saltitos entre un párrafo y el siguiente, arropándome del frío que se describe a través de sus letras y releyendo párrafos por el mero placer de volver a sentir cada una de las palabras escritas. No sabría decir si es poética o sencillamente tiene una esencia embaucadora, pero lo que sí quiero decir es que es ágil y no es para nada recargada ni densa: fluye como el agua de un riachuelo, dando bandazos cuando la trama lo requiere y salpicando las rocas con tintes de magia contenida.


Los protagonistas también dan mucho que hablar, básicamente porque son tan, pero tan distintos y a la vez poseen esa chispa tan característica que hace querer saber más de ellos, verlos enredados en problemas y querer tirar de sus ficticios cuerpos para que no se adentren en ellos. Riaza comienza siendo un grano en el culo, tanto para Tay como para el lector, es impulsiva y ciertamente repelente, con un temperamento muy fuerte y el sincericidio por bandera; Tay es dulce y entrañable, esa clase de personaje con paciencia infinita y un corazón de oro, quizás demasiado bueno para su propio bien. A pesar de estas pinceladas acerca de sus personalidades, conforme la historia avanza, conforme todo se hace grande y explota… también los personajes lo hacen. Básicamente porque acabé muy prendada de Riaza y asombrada por el valor que se escondía en el interior de Tay.


El worldbuilding es una auténtica delicia. Considero que los libros de fantasía escritos por autores nacionales tienen muy poquita visibilidad, casi me atrevería a decir que este es el primer libro de fantasía a lo grande que he leído de une autore nacional y hay tantísimo talento que es una auténtica pena no darles la voz que merecen. Sheila nos muestra un mundo cargado de países con culturas propias, cada uno con distintas formas de pensar en relación a la magia, con una descripción de sus zonas que transporta al lector de inmediato al terreno… ¡y eso que los personajes apenas están en dos ciudades distintas! No puedo ni imaginarme lo que podría salir de la imaginación de la autora si creara un mundo más complejo y se dispusiera a escribir una saga entera.


Las descripciones son tan atmosféricas… leer este libro en un mes caluroso sería abrir un microclima propio, básicamente, porque las propias páginas parecen despedir el frío de la nieve y soltar vaho a través de la boca del lector. Las descripciones, las sensaciones que llegan a producirse por medio de las palabras, los olores, las vivencias de los personajes y sus sentimientos dando vueltas entre la tensión y la calma pasajera… Las palabras pueden transportar mucho más lejos que un pasaje de avión.


En conclusión, Bajo esquirlas de hielo relata un cuento cargado de nieve y misterios, de posibles monstruos y hechiceros, de dos protagonistas que no se soportan, pero deben formar equipo. Una historia que atrapa y cuya fantasía se desborda a través de las páginas.

miércoles, 28 de julio de 2021

Reseña | Monstruo busca monstruo

Monstruo busca monstruo (Diana F. Dévora)

Nocturna Ediciones · Rústica con solapas · 496 páginas · 17€


Sinopsis: Imagina un lugar donde la ambición del hombre ha originado monstruos. Eso es Adrax, una isla artificial llena de individuos que están por encima de la ley. Y también de verdaderos monstruos: seres sobrehumanos que han sido creados con un fin desconocido.

Summer es uno de esos seres. Y, por supuesto, las relaciones sociales no son fáciles para alguien capaz de calcinar cosas cuando pierde los nervios. Ella lo sabe, y por eso protege a toda costa el único lugar donde siente que encaja: el grupo de mercenarios al que pertenece. Todo iría más o menos bien si Rayo Negro, el líder de la competencia, no estuviera empeñado en recordarle que es un monstruo al que sus compañeros acabarán traicionando.

Sin embargo, el encargo de atrapar a un misterioso asesino hará que Summer deba enfrentarse a un pasado atroz y acabe temiendo que, en realidad, su peor enemigo tenía razón.

Monstruo busca monstruo es la primera parte de una adictiva serie llena de acción, giros sorprendentes y personajes inolvidables, retratados por la autora en las ilustraciones que acompañan el texto.


Opinión personal:

Adrax. Una isla artificial creada por los humanos en medio del Atlántico. Una isla donde las leyes son tan laxas que sus rincones se llenan de mafias que trafican con mercancías extrañas, armas o drogas, por eso, mercenarios como el grupo de Aidan o Rayo Negro encuentran en sus calles el trabajo perfecto: desmantelar intentos de compraventas, robar de mercancías o incluso asesinatos, por dinero, no hay escrúpulos para cumplir con cualquier misión. Especialmente para Summer, que fue creada en el corazón de Adrax, modificada genéticamente con capacidades extraordinarias, una piel que se regenera ante cualquier ataque y una fuerza mucho más superior a la de cualquier humano bien entrenado. Al igual que su acérrimo enemigo Rayo Negro, que nació siendo un humano, pero que, tras un accidente, fue modificado para convertirse en algo mejor. O quizás solo son dos monstruos que intentan encontrar su finalidad en una ciudad corrupta, rodeados de personas que les temen o quieren usar en su beneficio. Dos grupos de mercenarios que no dejan de fastidiarse los unos a los otros, pero que no son tan distintos como quieren hacerse ver.


No sabía muy bien cómo empezar a hablar de este libro, porque entre sus páginas no se encuentra una trama como tal y, por otra parte, sus personajes no son sencillos de explicar, como tampoco su función en la ciudad creada por la autora. Y, antes de proseguir con la reseña, me gustaría hacer un apunte, porque este libro tiene un tipo de lector concreto al cual yo no pertenezco, yo prefiero la introspección a la acción, la profundidad en los personajes a una trama que se suceda con agilidad y emoción. Monstruo busca monstruo es perfecta para esos lectores que disfrutan de libros cuyas escenas se suceden como si fuesen una película, entre descripciones de escenarios envueltos en una acción trepidante, aquellas personas a las que les interesa más lo que sucede con los personajes que lo que son los personajes. Dicho esto, voy a intentar hacer una reseña lo más objetiva posible dentro de la subjetividad que es una opinión personal.


A pesar de que haya sido una novela que me he bebido en apenas dos días y me ha mantenido realmente enganchada, deseando seguir con las nuevas misiones que les deparaban a los personajes, no me he sentido demasiado conectada con ellos. Especialmente con Summer, la protagonista, es deslenguada y despreocupada, pero entre líneas se leen sus traumas, el dolor de su pasado y la incomprensión del resto o incluso el miedo de algunos otros, porque no es completamente humana, porque se cierra tanto que nadie puede llegar a comprenderla en su totalidad. Y me ha frustrado muchas veces verla tan desenvuelta y saltando de irritación cuando alguien intentaba escarbar por debajo de su coraza, porque las notas de su pasado son casi inexistentes porque no quiere mostrarlas, no quiere ni que el lector sepa sus vulnerabilidades ni mucho menos aquellos a los que considera sus amigos, porque se ha puesto la etiqueta de la fuerte y tiene que demostrarlo a toda costa. De todas formas, no es un personaje malo, tiene sus muchos momentos de humor, de socarronería que hace soltar más de una carcajada, especialmente al verla relacionarse con el resto de compañeros de equipo o en el intercambio de acción y palabras con el equipo enemigo, que siempre aparecen dispuestos a fastidiar sus planes.


De todos los personajes que hay en escena, la mayoría me parecen cortados con el mismo patrón: bromistas e inadaptados, buenos amigos de sus amigos y enemigos de sus enemigos, conociéndose entre ellos, pero sin saber del todo cómo reaccionar cuando alguno explota. Diría que el que más me ha intrigado ha sido Rayo Negro, el némesis de Summer, por mostrarse vulnerable cuando sufre y se confunde, por mostrarle al lector una cara distinta de la que conocen el resto de personajes. Y quizás también Yade, el hermano de Summer, porque, más que irse por la vía de lo sarcástico, es dulce y taimado, con una de esas personalidades que dan ganas de darle un achuchón y que se asemeja un poco a un pato mareado en un mundo demasiado violento.


A pesar de ser un libro de acción, no podría decir que exista una trama real; el libro se sucede entre encargos, momentos de los personajes consigo mismos, intentando comprenderse y resolviendo en cierta manera sus problemas entre ellos y… ya. Hay un cierto hilo conductor, pero, tras una desvelación en el final, se desbarata y desaparece, deja de importar y convierte el resto de sucesos importantes como un cúmulo de actuaciones inconexas, que solo han existido para rellenar sus vidas y darles algo más de emoción. Y me ha dejado con una sensación cercana al vacío, de haber leído un libro, de habérmelo pasado bien dando tumbos al lado de los personajes, pero sin sentir que me haya aportado apenas nada su lectura; apenas un solo personaje evoluciona en sí mismo, el resto terminan en el mismo escalón que han empezado y, como ya he dicho, la trama tampoco avanza porque es básicamente irrelevante e inexistente.


He de decir que la forma de escribir de la autora es muy adecuada para la historia que ha creado, es ágil, ligera y muy inmersiva, sus descripciones son abundantes y detalladas, pero, en vez de dificultar la lectura, se entremezclan en una perfecta sintonía con los momentos de acción y de diálogo, consiguen dibujar las imágenes exactas en la mente del lector; las peleas, la tensión y las sorpresas se suceden como una película que salta de una escena a la siguiente con facilidad. Por no hablar de las preciosas ilustraciones hechas por la autora que se encuentran entre las páginas, me han parecido de lo más acertadas e increíbles, el estilo es totalmente adecuado para la historia, además de que son bastante numerosas y me ha encantado encontrármelas conforme iba leyendo.


En conclusión, Monstruo busca monstruo es la primera entrega de una trilogía cargada de acción, creo que esa es la palabra perfecta para definirla: acción. Se convierte en una de esas lecturas ágiles, de querer saber más, de terminar de leer una pelea, de terminar de resolver un problema, de conocer un poquito más de los personajes… No termina de lograrlo en este último punto, pero debería de admitir que se supera en los dos anteriores, por tanto, si te gustan las lecturas que te sumergen en un mundo atrapado en una burbuja de constante acción, podría gustarte mucho.

jueves, 22 de julio de 2021

Reseña | Piso para dos

Piso para dos (Beth O'Leary)

Suma de letras · Rústica con solapas · 496 páginas · 19,90€


Sinopsis: Tiffy Moore necesita un piso barato, y con urgencia. Leon Twomey trabaja de noche y anda escaso de dinero. Sus amigos piensan que están locos pero es la solución ideal: Leon usa la cama mientras Tiffy está en la oficina durante el día y ella dispone del apartamento el resto del tiempo. Y su modo de comunicarse mediante notas es divertido y parece funcionar de maravilla para resolver las vitales cuestiones de quién se ha acabado la mantequilla y si la tapa del váter debería estar subida o bajada.

Claro que si a eso se añaden exnovios obsesivos, clientes exigentes, hermanos encarcelados por error y, lo más importante, el hecho de que aún no se conocen, Tiffy y Leon están a punto de descubrir que lograr la convivencia perfecta no es fácil. Y que convertirse en amigos puede ser solo el principio...


Opinión personal:

Tiffy acaba de dejarlo con su novio y necesita un lugar donde vivir, a toda costa y al mínimo precio posible. Leon necesita dinero, trabaja en un hospital en el turno de noche de cuidados paliativos… Una cama compartida: ella durante la noche, él durante el día. Ni siquiera se han visto nunca, ni han hablado. Prendas de ropa que muestran retazos de personalidad, objetos que parecen indicar alguna afición y post-its, post-its por todas partes como método de comunicación. ¿Es posible conocer a alguien sin haberlo visto nunca, pero recogiendo pistas de su personalidad a través de cortos mensajes diarios?


Jo, lo primero que quiero decir de este libro es que ha sido una de las lecturas más bonitas que he leído en mucho tiempo, de esas que te dejan el corazón calentito y una sonrisa en cada capítulo, así, en general, por todos sus pequeños detalles: la personalidad tan carismática de los dos protagonistas, la chispa de los personajes secundarios, las tramas que se suceden entre disparates, drama y humor, y algunas chispas que parecen indicar… ¿un romance inminente?


No suelo leer mucho romance, especialmente creo que nunca he leído una comedia romántica, pero ha sido perfectamente esa historia que, si tuviera forma de película, te mantendría pegado a la pantalla durante un par de horas un sábado cualquiera, sería de esas tramas que te comprimen las emociones, juegan con los sentimientos y te hacen soltar carcajadas conforme sigues avanzando con sus ocurrencias, con sus comentarios y con los propios personajes. No puedo decir que no tenga clichés, porque los tiene, creo que todos tenemos entendido que en este mundo todo ya está inventado, es complicado que una historia de amor que quiera ser realista no tenga aspectos que ya hayamos podido ver en otras tantas historias de amor, pero la diferencia está en lo que nos hace sentir, en la manera que esa historia se ha ejecutado, en cómo los detalles tópicos se entremezclan para crear una historia única. Además de que, no me podéis negar, la premisa es altamente original: ¿dormir en una misma cama pero en horarios distintos? ¿“Convivir” con alguien al que realmente no has visto nunca? ¿Comunicarse a través de notitas escondidas en distintos lugares de la casa? No sé, todo ello en su conjunto me creó esa necesidad de querer saber más, de conocer los entresijos de Tiffy y de Leon, de convivir también con ellos dentro de su minúsculo apartamento y curiosear sus vidas a través de la privilegiada mirilla que nos proporciona la autora al relatarnos sus vidas.


Lo que se puede encontrar en este libro en cantidades ingentes es:


El humor, decenas de comentarios extravagantes por parte de algunos personajes, situaciones que se salen de lo normal, comentarios un poquito subidos de tono por parte de algunos compañeros de los protagonistas, tropiezos en el camino de la vida, deslices que suceden porque, al fin y al cabo, vivir de manera lineal y sin fallos es humanamente imposible. Todo ello en su conjunto me ha sacado muchas carcajadas, algunas sonrisas, ojos en blanco y unas ganas de seguir avanzando, de seguir encontrando esas joyas escondidas entre los párrafos.


El drama, es imposible basar una historia en la vida real y que no haya drama, los seres humanos atraemos el drama, sea con nuestras propias actuaciones o llevados a través del drama que crean los que nos rodean. Por eso esta historia también me ha estrujado el corazón con algunas de sus subtramas, mencionaría el aspecto concreto que me ha parecido mejor tratado, pero creo que es mejor descubrirlo por uno mismo, porque ni la propia protagonista lo asume al inicio de la novela, solo se van deshaciendo las capas de su realidad, de lo que duele y a lo que cerraba los ojos, para poco a poco ir instalándose como un huracán que destroza, tanto las ideas preconcebidas de la protagonista, como los sentimientos del lector.


Y el romance. Lo menciono lo último porque, aunque se trate de un libro encuadrado en el género romántico, los detalles son nimios al inicio, de conocerse, de ir descubriéndose aun siendo completos desconocidos, de querer saber más y la espera de una respuesta. De cómo avanza un poco más deprisa conforme pasan los meses, cómo el ritmo lento gana en las prisas, pero sin resultar precipitado, sino justo en su ritmo perfecto, ese en el que el romance va cogiendo fuerza, enamora a los protagonistas y derrite el corazón del lector. Porque sí, sus escenas se han llevado trocitos de mi corazón, lo han achuchado y llenado de amor, para después devolverlo a mi pecho henchido de felicidad.


Cuando los libros se centran más en personajes que en una trama real, cuando no tienen muchos detalles sobre los que hablar ni profundizar, cuando la profundidad de la historia que contiene un libro es mejor descubrirla por uno mismo… siento que realmente no aporto demasiado con mis reseñas, porque en realidad podría soltar un montón de palabras inconexas, inventadas o llenas de letras al azar para demostrar cuánto me ha llenado leer este libro, pero me parece que eso me haría perder toda la seriedad y aportaría incluso menos que los párrafos anteriores, así que… en fin, si necesitáis una novela para desconectar, llena de un romance muy dulce, de unas pinceladas de originalidad, de historias que se leen en un suspiro y sus páginas desaparecen entre las manos… este libro podría ser una gran opción.

domingo, 18 de julio de 2021

Reseña | Una madre

Una madre (Alejandro Palomas)

Destino · Rústica con solapas · 280 páginas · 18,90€


Sinopsis: Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Nochevieja.

Una madre cuenta la historia de cómo Amalia entreteje con su humor y su entrega particular una red de hilos invisibles con la que une y protege a los suyos.

Sabe que va a ser una noche intensa, llena de secretos y mentiras, de mucha risa y de confesiones largo tiempo contenidas que por fin estallan para descubrir lo que queda por vivir. Sabe que es el momento de actuar y no está dispuesta a que nada la aparte de su cometido.

Una madre no es solo el retrato de una mujer valiente y entrañable, y de los miembros de su familia que dependen de ella y de su peculiar energía para afrontar sus vidas, sino también un atisbo de lo que la condición humana es capaz de demostrarse y mostrar cuando ahonda en su mejor versión.


Opinión personal:


Una Nochevieja. Una familia que, después de varios años, por fin pueden reunirse todos a la misma mesa. Tres hijos, una madre y un tío. Muchas historias que se desconocen a simple vista dentro de cada uno de ellos: algunas solo son novedades para el lector, otras las guardan incluso de los suyos y otras las conocen entre los demás, a base de retales, de detalles y de circunstancias. Y una madre que intenta que la familia pueda sentirse a salvo entre sus paredes, entre sus conversaciones que fluyen con cotidianidad y un narrador que navega entre los recuerdos del pasado y la realidad del presente.


Este libro ha sido… especial, creo que sería la mejor palabra para definirlo. Por la ternura de sus personajes y sus relaciones, sus vidas antes de esa noche, en general, ellos, todos ellos. Y la madre. Siempre de fondo o en primer plano. Con momentos fugaces donde sencillamente es ella, o momentos intensos donde se abraza al papel de madre para hacer que sus hijos no sientan tanto el dolor que la vida inflige. Pero también es ella, es muy ella: comentarios locuaces y sin filtro, pensamientos enredados, junto con una amiga que acaba cometiendo las mismas locuras, y una libertad nueva después del cambio que ha dado su vida. En las circunstancias de toda la familia, pero eso lo voy a dejar para que lo descubráis por vosotros mismos.


Es una novela muy intimista, llena de valor y de frases escondidas, de reflexiones que se buscan y también de las que saltan, de una historia que avanza ligera como una pluma porque en realidad es la vida misma, pero también de esas que a veces duelen y otras veces te producen carcajadas por la ridiculez de algunos de sus diálogos. De ir descubriendo a esta pequeña familia de locos, que en realidad ni es pequeña ni está loca, solo son un grupo muy variopinto de personas unidas por los lazos de sangre, que a veces se pican y otras se quieren, que a veces cometen errores y otras los intentan detener.


Al comenzar a leer este libro me he sentido un poco extrañada, su narración no es como en otros libros, ni siquiera es como en otros libros del autor, porque anteriormente había leído «Un hijo» y su historia me había cautivado por su inocencia, pero esta… esta también tiene inocencia, pero es distinta. Es extraña, por eso me costó un poco conectar con la historia en un inicio, es más, pensaba que ni siquiera sería mi tipo de libro, algunos personajes hablaban sin pelos en la lengua aunque a veces resbalasen en sus ideas, algunos personajes intentaban llamar la atención a toda costa aunque lo consiguieran a medias o con irritación por parte de los demás, algunos escondían mucho más detrás de las sonrisas y llegaba a frustrar su situación… Pero… pero jo. En realidad todo ello en su conjunto fue lo que, poco a poco, fue conquistándome un poco más cada vez. Porque es una familia, llena de imperfecciones y de costumbres, de risas escondidas y de versos enredados, de secretos que todos conocen y que el lector va desentrañando, de verdades a medias y de historias enterradas. Y, cuanto más te dejas embaucar por ellos, cuanto más te adentras en esta familia tan peculiar, más se hacen de querer, porque son especiales a su manera, son divertidos y llenos de ternura, porque a veces algún personaje mete la pata con algún comentario que escandaliza tanto al lector como al resto de personajes, pero ¿quién no tiene familiares que han sido criados con unas ideas y que, al intentar atrapar las corrientes de pensamiento actuales, han resbalado diciendo cosas un poco fuera de lugar? Pero no con malicia, sino con la inocencia del que quiere hacerlo bien y no se da cuenta de que ha vuelto a tropezar una vez más, y decide seguir indagando, aunque la vergüenza cubra los rostros de los demás.


No sé, no estoy segura de lo que he conseguido con esta reseña, porque no es una novela con trama, no es una novela de historias, ni siquiera de personajes como tal, sino de una familia, de aquellos que rodean a una madre y lo que ella hace por cada uno de los demás. El título no miente, este libro es tal cual una madre: con sus defectos y sus virtudes, con sus risas y sus momentos profundos. Ella. Frente a todo lo demás, con sus miedos y sus fortalezas. Y es esto mismo lo que hace tan especial este libro, no es para todos los gustos, es muy peculiar y un poco difícil de pillar al inicio, pero, si lo que habéis leído os convence, debería decir que este libro es una buena idea.

sábado, 6 de marzo de 2021

Reseña | El reflejo de Arabelle

El reflejo de Arabelle (Belén Adsuara Alonso)

Roomie Ediciones · Rústica con solapas · 415 páginas · 16,65€


Sinopsis: Isabelle y Enid eran muy pequeñas cuando su madre fue asesinada. La primera lo lleva como puede, camuflando el dolor con calcetines de dibujos animados y los abrazos de Goethe, los mejores del mundo.

Enid, por su parte, confía en que la fantasma Dahlia consiga contactar con Arabelle para al menos despedirse de ella, pero puede que no resulte tan sencillo como pareció en un primer momento.

Ambas cuentan con el apoyo de la otra y de sus amigos. Juntos forman un puzle de piezas incompatibles que, sin embargo, encajan; juntos crecen y construyen los peldaños necesarios para superar los días malos.


Opinión personal:


Siete años atrás, Isa y Enid se quedaron huérfanas de madre, sus vidas se derrumbaron en un sinfín de sueños rotos y de palabras no dichas para acabar en la familia de los Engels-Loewe. En la actualidad, cada una intenta superarlo a su propia manera: Isa sigue hacia delante, como en la vida de todos, hay días buenos y días no tan buenos, mientras que Enid se vuelca cada noche frente a su caldero para intentar invocarla y poder decirle todo aquello que se quedó en el tintero mientras seguía viva.


Siempre me cuesta mucho escribir reseñas negativas a autores nacionales, ya ni qué decir de esos autores que están comenzando a hacerse hueco en el mercado editorial y, aunque podría decir que esta reseña no es del todo negativa, tampoco es correcto decir que será positiva, se ha quedado como una lectura que me ha atrapado a ratos y, en otros, solo me ha resultado entretenida. No puedo aportar mi opinión de otra manera que no sea tratando con el máximo mimo a esta historia que tiene tanto cariño invertido en sus páginas y, a la vez, dejando ir a través de las palabras aquello que no me ha terminado de convencer.


Primero de todo, esta historia me cautivó con sus primeros capítulos en todo su esplendor, no había ni una coma ni una palabra ni sentimiento que me sobrara, todo en ellos me hechizó tanto que no podía más que desear seguir leyendo y empaparme de la historia. Se trata de una novela perteneciente al realismo mágico: brujas que intentan crear hechizos, un caldero que no deja de burbujear y crear colores brillantes, una fantasma que lleva pululando por el mundo un par de siglos… También esa atmósfera de melancolía y tristeza, de hacer daño aunque a la vez te mece entre sus palabras y te hace parte de la vida de sus protagonistas. Y ellas mismas, todas, incluso aquellas que no son realmente protagonistas pero conquistan el corazón del lector con su arrolladora personalidad. Y la relación entre todos ellos, tanto la relación entre hermanas, una más rota y la otra aparentado no estarlo tanto, la de hermanas que se encuentran por el camino pero que acaban unidas igual que si lo estuviesen por la sangre y la amistad, esa relación que se elige, que se basa en el apoyo y el cariño, esa que está ahí aunque un huracán intente separarlos. Y la pluma… oh, la pluma fue la guinda del pastel, como si todos los demás fueran los ingredientes de una receta preparada durante siglos, pero la prosa de Belén consiguiera darle el toque de gracia, unos polvos mágicos que lo unen todo y cambian el sabor para intensificarlo. Pero… luego seguí leyendo.


En cierta manera puedo decir que la primera mitad, aunque no acaparó mi atención al mismo nivel que las primeras páginas, sí que dio un buen inicio a la novela. Intensidad, sentimientos a flor de piel, una prosa que seguía meciendo al lector entre sus reflexiones y unos personajes que cobraban, poquito a poco, cada vez más importancia, mostrando esa cara que nadie ve: el cansancio detrás de la dulzura, el dolor que se esconde tras las sonrisas, la extenuación de no conseguir nada noche tras noche aunque al caer el sol se siga intentando una y otra vez más… Cada una de esas características conformaban a un personaje único y lleno de ternura, aunque algunos se mostrasen como erizos, pero sabías que su interior era mucho más rico y profundo. Además de los misterios cuyas capas se iban desmenuzando, atrapando al lector en la vida de dos niñas un par de siglos atrás, dos niñas que intentaban jugar con brujas, a salvar vidas y a salvarse a sí mismas; conociendo su presente, la curiosidad por conocer más de esos retazos era cada vez más acuciante, desenvolver los misterios de lo que las llevó a ser una no-muerta y una que da vueltas entre los vivos y el Más Allá. Como también aquello que las anclaba al presente y las enlazaba con las protagonistas reales de la historia.


Fue la segunda mitad la que me perdió y me deshizo en una sensación entre el vacío y el sabor a poco. Los puntos de vista de casi todos los personajes que aparecen en la historia se van intercalando unos a otros, como también sus propios problemas. Algunas veces esos capítulos han aportado profundidad, mientras que, en otros, se la han quitado, de manera que he visto los problemas y sus vidas como una amalgama de detalles que intentaban llamar mi atención a toda costa, pero sin poder centrarla del todo en ninguno de ellos. Lo más triste es que realmente son situaciones muy relevantes y a las que ha sido muy bonito ver cómo la autora quería dar voz, pero al final he sentido que ninguno de ellos ha cobrado la importancia que merecía, incluso la propia trama principal perdía interés, quedando colapsada muy atrás por problemas de otros personajes que, poco después, también se veían empujados por otros nuevos, zarandeados de nuevo por los primeros y adentrándose en un ciclo que daba vueltas durante toda la historia.


También la magia de la prosa fue perdiendo un poco de fuelle; sí, he seguido subrayando preciosas frases y párrafos llenos de florituras, de sentimiento y de realidades, pero más que introspección y una manera de llegar a conocer el interior de sus personajes, la mayoría de veces me ha parecido que solo rascaban su superficie con reflexiones y no de esa introspección que apuntaban las primeras páginas. Te hace pensar y reflexionar, pero algunas veces eran reflexiones que luego no tenían mucha relevancia para la escena concreta o pensamientos que no aportaban algún nuevo punto de vista para la trama inicial o que me hicieran conocer más al personaje que las comentaba. Puedo llegar a entender que lo que se pretendía era crear una especie de cotidianidad, de conocer a sus protagonistas en su día a día, en lo que piensan cuando escuchan el trino de unos pájaros o se zambullen en el interior de sus pensamientos estando rodeados de otras personas cercanas, pero aunque aportaban frases bonitas, no me hacían conocer mejor a sus personajes, solo sus capas más externas.


Algo que me mantuvo muy enganchada fueron los poquitos capítulos que aparecían muy de vez en cuando en relación a los dos personajes que pululan en la vida de las protagonistas como muertas y no-muertas, tenía muchas ganas de conocer su historia y, al ir proporcionando pequeñas pistas e información muy a cuentagotas, mi curiosidad crecía muy exponencialmente con el deseo de encontrarme de nuevo un capítulo suyo y desentrañar sus misterios. Me ha gustado su historia, ha sido dolorosa a la par que bonita, esas pequeñas pinceladas que curan las heridas que se van abriendo en la historia, pero… de nuevo el «pero», no he comprendido el desenlace de su historia, los cabos dan muchas vueltas para al final no resolverse, su conexión con las protagonistas más allá de la casualidad, la resolución que acaba con sencillez y pocas explicaciones… Me ha faltado un poquito más de desarrollo, de alguna conversación más detallada y no de dudas al aire que ningún personaje se hacía salvo yo como lectora. Y siento mucha pena porque realmente el desenlace ha sido formado por capítulos llenos de unión y emotividad, de un corazón supurante que comienza a cicatrizar y unas últimas páginas que consiguen mecerlo y dejarlo sumido en un sueño sin pesadillas.


En conclusión, me duele mucho decir que no he disfrutado de esta historia, porque su inicio fue realmente prometedor y tenía muchas papeletas para convertirse en una de mis mejores lecturas: a pesar de la dulzura que hay en sus personajes, a veces he sentido que no terminaba de conocerles; a pesar de la importancia de los temas tratados, no he sentido que se les diera la suficiente atención… Creo que no ha sido una lectura para mí.

lunes, 15 de febrero de 2021

Reseña | Un mundo helado

Un mundo helado (Naomi Novik)

Planeta · Tapa dura con sobrecubierta · 624 páginas · 19,50€


Sinopsis: La familia de Miryem se halla al borde de la pobreza, hasta que ella se hace cargo de la situación y no tarda en ganarse la reputación de ser capaz de convertir la plata en oro.

Cuando el rey de los staryk, unas criaturas hechas de hielo que amenazan con llevarse el verano para siempre, se entera de tal hazaña le impone una tarea que parece imposible y que hará que Miryem descubra que tiene poderes. Tejerá una telaraña en la que quedarán atrapadas una joven campesina, Wanda, y la desdichada hija de un noble local que pretende casarla con el joven y apuesto zar Mirnatius.

Miryem y sus dos inesperadas aliadas se embarcarán en una desesperada odisea que las llevará hasta los límites del sacrificio, el poder y el amor.


Opinión personal:


Inviernos largos, un camino de hielo que brilla con luz propia y al que la gente teme, unas criaturas de hielo que saquean aldeas solo para conseguir el oro… y tres chicas, con destinos muy distintos, pero cuyos caminos se acaban uniendo dentro de un mundo helado, cargado de miedos y de monstruos.


¿Cómo puedo resumir un libro que tarda muchísimo en arrancar y cuya totalidad de protagonistas no se presenta hasta casi la mitad de la novela? Podría decir que Miryem es una prestamista que se gana la reputación de convertir la plata en oro, Wanda destaca por su fuerza, perseverancia y silencios, e Irina es la hija poco agraciada de un duque con algo de sangre staryk en sus venas… pero eso no es decir apenas nada porque, cuando sus caminos se juntan, las tres ya tienen un pequeño pasado particular en el que cada una acaba huyendo de sus propios monstruos o con la necesidad de enfrentarse a ellos y no estoy aquí para estropear una historia regalando spoilers, así que el nulo contenido de estos dos párrafos será lo único que comentaré de su premisa.


Primero de todo, quiero decir que se trata de un libro que no puede ser para todos los gustos: es lento, denso y con mucha narración, los diálogos son escasos y hay escenas que pueden parecer rutinarias en la vida de las protagonistas, además de la longitud del libro, que no es pequeña. Dejando esos aspectos de lado y, si eres un lector al que no le importa adentrarse en un libro con parsimonia, dando pequeños pasitos hacia el exquisito mundo creado, envolviéndote poco a poco en el frío que relata la autora e incluso llegando a oler el invierno con sus descripciones… entonces y solo entonces, este libro te encantará y te llevará al mundo de los staryk, con sus cascadas heladas, de árboles nevados y criaturas hechas a base de hielo.


Las tres protagonistas han sido magia para esta historia, alternando sus puntos de vista, cada una en su propio escenario y aportando su visión del mundo helado, de cómo se enfrentan a sus propios problemas, de cómo intentan encontrar formas de salir de ellos, con fortaleza, con inteligencia, pero también siendo humanas, mostrándonos sus flaquezas, su cansancio y sus dudas. Cada una de ellas me ha encandilado a su manera, pero podría decir que la protagonista por excelencia ha sido Miryem, dejando a las otras dos un poco relegadas a un segundo plano. Miryem ha conseguido conquistarme desde la primera página, tiene miedos, pero los esconde o trata de bordearlos, no se une al enemigo, pero busca formas de seguir sobreviviendo, sea enfrentándose a sus vecinos para que le devuelvan su dinero prestado, como al propio rey de los staryk si comienza a merodear su casa llevado por el rumor de que puede convertir la plata en su codiciado oro. Wanda también es una persona, pero la mayor parte del tiempo me ha resultado más como una criatura más hecha de hielo y de silencios que de piel y huesos, aunque esto pueda resultar en un personaje frío y distante, en realidad me ha resultado cercana y tierna, especialmente por su manera de proteger a su familia, de seguir hacia delante no importa cuáles sean las circunstancias y… no sé, en realidad no sabría cómo describirla, pero, si fuese otra clase de libro, se convertiría en ese personaje que protegerías a toda costa, en esta novela sabes que ella misma saldría a protegerte a ti, si es que tiene sentido lo que estoy diciendo porque, en fin, es un personaje ficticio. Y, por último, Irina, con este personaje he tenido sentimientos encontrados, durante la primera mitad del libro me ha gustado por su valentía y su forma de ser, pero la evolución que surge dentro de ella me ha parecido un poco artificial y apresurada, aunque no quiero entrar en detalles porque sería adentrarme en terreno resbaladizo de spoilers.


Algo absolutamente increíble de este libro es su ambientación, sucede en un mundo inventado, pero he podido pasearme por sus terrenos nevados, sentir el susurro de la nieve a través de la ventana y el chisporroteo del fuego en la chimenea, he podido sentir el olor de los bosques y la calidez de lo que se llama hogar, me he adentrado junto a las protagonistas en momentos de tensión y de miedo, pero también de dudas e incertidumbres, me he visto envuelta en la ternura de la familia e incluso he sentido cómo la plata podía fundirse en oro. Las descripciones de Naomi Novik hacen magia y te transportan a mundos imaginarios de los que es complicado salir, incluso a pesar de su frialdad; su narrativa va creando escenas frase a frase, dando voz a sus objetos y personalidades llenas de entresijos a sus personajes, todo ello en su conjunto ha creado una novela de fantasía oscura, con rincones escondidos, mucho frío, algunas promesas y ciertas traiciones, con una atmósfera de cuentos antiguos, pero con leves pinceladas de oscuridad adornada.


El desenlace me ha dejado un poco confusa y es uno de los detalles que no me convencen de esta autora, aunque su narración es densa, la trama se entiende y los párrafos suelen fluir, pero… en el momento que llega a resolverse todo, el caos gana a las palabras y las imágenes mentales se desmoronan para conformar algo que no llega a atrapar todo su sentido. Me pasó cuando leí «Un cuento oscuro» y he vuelto a sentir lo mismo con «Un mundo helado», aunque el final a rasgos generales se comprende, el momento en el que se resuelve todo, las descripciones se vuelven un poco cenagosas y enrevesadas. De todas formas, dejando de lado ese par de párrafos, siento que el final no podría haber sido de otra manera, las piezas encajan en su lugar adecuado y las últimas palabras me han dejado el corazón calentito a pesar de la fría naturaleza de la historia.


En definitiva, Un mundo helado nos introduce lentamente en una historia de inviernos largos y monstruos hechos de hielo, de tres chicas cuyos caminos se entrelazan, pero cuyas voces son únicas, habla de familia y de la calidez de un hogar y habla de mujeres fuertes que siguen adelante.