miércoles, 25 de marzo de 2020

Reseña | Las voces del lago

Las voces del lago (Beatriz Esteban)
Nocturna Ediciones · Rústica con solapas · 448 páginas · 16,50€
Sinopsis: Irlanda, 1997. Bree regresa con su madre al pueblo de su infancia para huir del dolor de la muerte de su padre. No obstante, la casa no resulta ser el refugio que esperaba: en medio de la oscuridad, las bombillas se rompen solas, en los espejos aparecen palabras y en las habitaciones se cuela un frío sobrenatural.
Es posible que, como su amigo Adam le asegura, tenga el don de percibir presencias extrañas. Pero a ella le recuerda más a una maldición. A fin de cuentas, a todo el mundo lo persiguen sus propios espíritus... y los de Bree han dejado de ser invisibles.

Opinión personal:

Leer a Beatriz Esteban es saber que va a doler, pero saber también que no vas a poder sin conocer sus historias, es darte cuenta de que una vez te has adentrado en el primer capítulo, ya no hay vuelta atrás, solo queda seguir leyendo y devorando página tras página, hasta que te deja sin aliento, hasta que te convierta en una bolita compacta de sufrimiento, pero necesites terminarlo, acabar con la historia y conocer su punto final. Porque, aunque duela, siempre te demuestra que hay esperanza, que la chispa se alza para inundarlo todo, incluido tu corazón.

Hablar de este libro es muy complicado sin entrar en terreno de spoilers, así que solo definiré su trama en una palabra: fantasmas, de todo tipo y todos los que uno pueda imaginarse en distintos ámbitos. Y haré lo que mejor se me da con los libros de Bea, hablar de lo que me ha hecho sentir. Porque con Las voces del lago me he encogido de miedo, aunque las escenas no sean realmente de terror, me ha provocado mucha tensión y en otras ocasiones me ha introducido en una burbuja de estrés, por los personajes, por las situaciones, por el todo en conjunto.

En un instante me arrullaba con la rutina que se había creado Bree y me sentía agusto entre su vida, entre sus detalles, entre las historias que se van entretejiendo, con detalles más macabros en ocasiones, con discusiones, dolor y secretos que son desvelados, pero al fin y al cabo se convierten en una pequeña sucesión de capítulos con rutina, sin miedos. Hasta que todo se descarrila y la realidad duele y aplasta y aterra, el terror se convierte en real y ha habido momentos en los que yo misma como lectora me negaba a que fuera real, me aferraba con uñas y dientes a la realidad que quería conocer y que dolía en ocasiones, pero era reconfortante porque se había convertido en algo cómodo y rutinario; y la manera en cómo Bea lo trata todo, con crudeza, con dosis de realidad y todo ello envuelto con la delicadeza de su pluma.

Y las frases, hay tantas  y tantas frases y reflexiones, desde el mismo inicio ya me hizo subrayar muchas palabras, de hacerme crujir el corazón con sus realidades tan aplastantes, de dolerme, porque sabía que iba a haber situaciones que me iban a hacer daño, pero Bea lo cuenta de tal manera que sientes cómo tus heridas se van curando conforme te das cuenta de algunas cosas, mientras mis heridas golpeaban insistentemente dentro de mi corazón, pero conforme seguía leyendo la prosa de este libro pasaba de arañarme a acariciarme con sus palabras, a demostrarme la esperanza.

Nunca tengo suficiente de los libros de esta autora, siempre me saben a poco y a la vez me dejan tan vacía y tan llena de sentimientos que no creo estar preparada para leer otra de sus novelas en un corto periodo de tiempo. La historia de Bree me ha calado muy dentro, me ha abierto los ojos ante una situación que considero muy invisibilizada y cargada de prejuicios, y no creo que haya podido haber sido contada de una mejor manera.

1 comentario:

  1. ¡Hola! La portada me parece muy cuqui y parecen que el libro puede estar interesante pero no me planteo leerlo por el momento. Un besote :)

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