domingo, 27 de septiembre de 2020

Reseña | El asombroso color del después

El asombroso color del después (Emily X. R. Pan)

Nocturna Ediciones · Rústica con solapas · 488 páginas · 17€


Sinopsis: Hay una cosa de la que Leigh Chen Sanders está absolutamente segura: cuando su madre murió, se convirtió en un pájaro.
Leigh, que es mitad asiática y mitad blanca, viaja a Taiwán para ver por primera vez a sus abuelos maternos. Allí espera encontrar a su madre, el pájaro. En su búsqueda puede que acabe persiguiendo fantasmas, revelando secretos familiares y forjando nuevas relaciones. Y mientras tanto deberá intentar reconciliarse con la idea de que en el mismo momento en que por fin besó a su mejor amigo, Axel, su madre se estaba quitando la vida.
El asombroso color del después es una novela preciosa sobre la familia, el arte, el amor, la pérdida y la identidad que alterna entre realidad y magia, pasado y presente, desesperación y esperanza.


Opinión personal:

En la familia de Leigh siempre fueron tres, ella y sus padres; ahora solo quedan dos y su madre se ha convertido en pájaro. El enorme pájaro rojo le ha traído una caja llena de recuerdos de un pasado del que Leigh nunca formó parte, junto a los recuerdos proporcionadas por unas varas de incienso, las palabras de un idioma que apenas conoce, un vuelo a Taiwán y unos abuelos de los que nunca supo nada, serán parte de ese hilo del que tirará para empezar a conocer las partes de las que su madre nunca quiso hablarle.

Especial
sería la palabra perfecta para describir este libro, puede entenderse en el sentido de distinto o peculiar, o que acaba siendo una historia muy importante que hace que el lector un torrente de emociones a lo largo de sus páginas. Aunque realmente no sabría por dónde empezar ni qué destacar acerca de su aspecto «especial», así que creo que comenzaré diciendo que considero que no es un libro que cualquiera puede disfrutar, al igual que tampoco es una lectura para ser leída en cualquier momento.

Este libro tiene dolor, empieza como una herida abierta, como un dolor lacerante, empieza con la pérdida y las personas que quedan después de alguien que ya no está. Y se quedan las personas enredadas entre incertidumbres y culpa, entre la sensación de no haber hecho lo suficiente ni haber dedicado la atención necesaria a los detalles. Por eso considero que no es para leerlo en cualquier momento, hay que tener en cuenta que duele y que ni nuestro corazón ni nuestras emociones están siempre dispuestas para soportar arropar el sufrimiento de unos personajes tan humanos y asustados.

Como también el estilo de la autora es peculiar, sus frases se pierden entre florituras y metáforas, entre un realismo mágico que empapa las páginas y deja que esa magia chorree entre sus letras, haciendo que la tinta cobre vida y sus escenas se dispongan una detrás de otra como una película frente a tus ojos. Al igual que la protagonista, Leigh, es humana, muy humana, rota y dolida, con el miedo de haber perdido a su madre y las dudas carcomiéndole las entrañas, por no haber hecho lo suficiente, por no haber podido salvarla, por no haber sido suficiente… Y el viaje a Taiwán, las descripciones de los templos, el pájaro, la familia que Leigh nunca conoció y con la que ni siquiera puede comunicarse porque solo conoce palabras sueltas. Es un personaje complejo, pero sus emociones son reales, por medio de ella se muestra a un personaje con tantas taras y defectos como somos los seres humanos, pero también con virtudes y un empeño constante en tratar de enmendar los errores, de tratar de hacerlo bien, de aprender cuál es el camino correcto. Considero que es necesario que guste la pluma de la autora y los personajes tan humanos, Leigh a veces puede parecer fría, aunque realmente lo que está es vacía, la autora muestra perfectamente lo que es sentirse perdida: dentro del mundo, de sus relaciones, dentro de sí misma… de dudar de sus capacidades y pensar en alcanzar cualquier retazo de lo que queda de esa persona que ya no está.

Dejando todas las razones de por qué no es un libro para todos los gustos, tengo que proseguir diciendo que yo he sido de las que lo ha disfrutado. Al principio me costó conectar con la historia, el inicio es introductorio y no sabía bien si me iba a gustar o no, creía que sería lenta y no conseguiría engancharme, pero no fue así. Aunque sí que considero que es una historia densa, no me refiero a ello en el sentido de que sea complicada de leer, sino de que son muchos detalles escondidos, son muchas emociones que se esconden detrás de otras reacciones o actitudes, son un cúmulo de plumas, de recuerdos, de colores y de historias que se entrelazan para formar la vida de la protagonista.

La novela se entrelaza entre el pasado y el presente, entre los recuerdos de la familia que nunca conoció y que le relatan las varas de incienso, como los recuerdos de la vida de Leigh, de su relación con sus padres y sus amigos, de cómo confluye todo en la persona que es en el presente porque toda ella se ha acabado agrietando en demasiados y distintos lugares, con la posibilidad de enmendarlo, pero sin saber cómo hacerlo todo a la vez.

A pesar de ser una novela triste, no he sentido como si su historia me hundiera, sino que me hacía flotar conociendo más y más acerca de los abuelos de Leigh, del pasado de su madre que siempre le había quedado vetado. Habla principalmente del duelo y de la depresión, del lado invisible de esta enfermedad, de que no siempre viene con una causa concreta y los días buenos no significan que todo esté superado, y de la realidad que queda cuando todo se acaba, cuando se cierra el telón de una vida, pero el resto de personajes no entienden el porqué; pero también habla de otros muchos temas importantes, como la búsqueda de la identidad, de la familia y de la amistad, y otros temas que es mejor ir descubriendo uno mismo, todo ello forma una historia triste, pero a la vez llena de pinceladas de colores; el humo de los recuerdos que cuenta historias que en su momento fueron felices, entre otras que están empañadas y son amargas, todo ello conforma la vida y me ha parecido una forma preciosa de hacerlo.

Podría hablar acerca de la cultura taiwanesa, de sus templos y sus descripciones, pero creo que no es lo importante en esta historia, todo me ha parecido muy bien documentado y muy rico en detalles, pero queda relegado a un segundo plano porque no es tanto el viaje físico lo que necesita la protagonista, sino el viaje al mundo de los recuerdos.

En conclusión, me parece una novela muy necesaria, pero que necesita encontrar a su lector, con una pluma delicada y llena de dulzura nos introduce entre los colores de la vida, entre el humo de los recuerdos y el dolor que deja la pérdida.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Reseña | Toda la verdad de mis mentiras

Toda la verdad de mis mentiras (Elísabet Benavent)

Suma de letras · Rústica con solapas · 544 páginas · 17,90€ 

Sinopsis: ¿Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?

Una despedida de soltera en autocaravana...

Un grupo de amigos...

...y muchos secretos.







Opinión personal:


Una despedida de soltera. Una autocaravana. Cuatro amigos. Una semana viajando de playa en playa. Y muchos secretos enterrados bajo mentiras. Muchos secretos.


Sé que es una autora que suele encantar y sois muchos los fans de sus novelas, así que desde el inicio advierto que mi opinión es de las impopulares y... no he podido evitar cebarme un poquito con las cosas que no me han gustado, así que, si tenéis mucho cariño a este libro, os recomiendo saltaros esta reseña o tener en cuenta que me he dejado llevar por lo que me ha hecho sentir... Hecha esta aclaración, prosigo con la reseña. No suelo leer mucha romántica y menos aún romántica con personajes adultos, pero hay autores que me sorprenden, sea por su pluma, sus personajes o los sucesos que se desenvuelven entre líos amorosos y algo de amistad, así que, como había visto tan buenas reseñas acerca de esta autora, quise intentarlo y ésta me parecía una historia autoconclusiva perfecta para terminar el verano, llena de risas y (des)aventuras. La cosa es que me ha costado mucho conectar, tanto con los personajes y sus actitudes tan egoístas, como con la prosa de Elísabet Benavent.



En verdad la pluma de un autor no es ningún problema para mí, sí es verdad que estoy más acostumbrada a las prosas llena de florituras y metáforas, pero es que soy una intensa, un estilo ligero y sencillo que involucra al lector en la vida de los personajes, o engancha, o la historia avanza de manera trepidante… también la disfruto. Lo que pasa es que este libro no ha sido para nada algo que haya disfrutado, así que la pluma ha llegado hasta a irritarme porque me he encontrado una trama superficial y llena de escenas de sexo con un vocabulario bastante vasto; no me importa leer libros con sexo explícito porque la mayoría de libros de romance, sea juvenil o adulto, no son un fundido en negro, pero aquí he visto más sexo que romance y, aunque puedo comprender que sea el estilo de la autora, no me ha terminado de convencer que las escenas hayan sido tan vulgares, especialmente teniendo en cuenta que al inicio todo parece un amor platónico.


No he podido conectar con ninguno de los personajes y son unos cuantos, he sentido como si todos hubiesen estado cortados por el mismo patrón, con una forma de hablar parecida, con pensamientos iguales, como si se encontraran en la edad del pavo pero con casi treinta años, me han resultado insípidos y no encontraba ningún algo que me dejara con ganas de seguir conociéndolos. Ese es otro aspecto, a pesar de que entre las páginas se dejen caer “hilos” de los que tirar para desenredar sus misterios y sus secretos, las mentiras envueltas en medias verdades… ellos no me han interesado, han sido más de quinientas páginas en las que ni siquiera conozco cuáles son las motivaciones de Coco ni de Marín para actuar como lo hacen, y eso que son los protagonistas. Solo me he topado con muchísimo egoísmo y que cada uno de ellos no parecen con ganas de enfrentarse a los errores que han cometido.


· Coco desde el principio solo parece tener una característica: destacar capítulo sí y capítulo también lo perdidamente enamorada que está de su mejor amigo y compañero de piso, que también resulta ser el ex de una de sus amigas con la que se ha ido de viaje y la cual sigue queriendo volver a la relación. No hay más, en algún momento y de manera casi desapercibida, aparece su madre, cuya existencia solo me ha dejado claro que son una familia adinerada, pero… ya está, Coco no tiene ninguna meta más en la vida que el deseo de acabar en una relación con Marín.


· De él tampoco se conoce mucho más, se menciona de pasada que no ha tenido una infancia sencilla, pero ese aspecto no tiene ninguna relevancia más que… ¿qué? ¿Intentar producir lástima? Es que no lo entiendo, me habría gustado profundizar más en su pasado, en su relación tan intensa con su hermana, en conocer si eso ha cambiado su percepción en cuanto a las relaciones o a la gente; solo se queda como el chico que está buenísimo y tiene ese corazón de buenazo.


· Blanca y Gus… los comento conjuntamente porque me han interesado en el mismo grado: ninguno. Sencillamente tienen sus secretos, existen en la vida del resto de personajes y todos los temas de los que podría haberse hablado e indagado en relación con ellos, como el miedo al compromiso de Gus, la relación de Blanca con su casi marido, qué es lo que motiva a sus mentiras y actuaciones… todo queda en un limbo. Son. Sin más.


· Loren podría ni existir, tiene una función meramente decorativa: conduce la autocaravana y conoce los secretos de los demás. Punto. No aporta absolutamente nada ni a la relación con los demás, ni a los problemas que van estallando como pequeñas minas por culpa de todos los secretos. Y me da mucha rabia, porque hay un pequeñísimo párrafo en el que Coco habla de cómo es él cuando nadie está mirando, cómo es al quitarle la etiqueta de “amigo de”, y considero que es un personaje que podría haber dado mucho de sí, fuera por su apoyo hacia el resto de amigos, por proporcionar consejos en relación a los secretos o incluso pudiendo aliviar la situación antes de que todo explotara.


· Y Aroa, básicamente es la villana, sin más motivaciones que porque así lo había decidido la autora. Creo que es el personaje que más me podría haber interesado y del que menos se conoce salvo su faceta de ser una mala persona. Es que los demás la consideran una zorra, pero no hay ninguna razón argumentada para ello, lo es porque sí. No tienen en cuenta que desde el minuto cero de la aventura siempre la apartan del grupo, no le cuentan nada, no le apoyan cuando saben que sigue enamorada de Marín aunque él no quiera volver. Coco la hace la mala porque “por su culpa” no puede liarse con Marín porque fue su ex, aunque considero que, si son amigas, las cosas se podrían haber hablado, no ir a escondidas y pensar “uy, si me pilla se va a armar”. Además de que la actitud de Aroa me parece completamente comprensible, si mantienen a alguien al margen de todo pues al final explota. Lo que menos me pega son sus secretos porque el personaje no tiene ningún trasfondo y tienes que creerte que su actitud es la que es porque es una egoísta, aunque realmente en esta novela nadie se salva de ser egoísta y creo que es la más valiente por decir las cosas a la cara.


La amistad… ay, ¿qué amistad? Las amistades no se deberían de basar en secretos que, si salen a la luz, pueden hacer daño a las personas que se supone que quieres. Esta es una amistad que no se basa en el respeto, en la que lo tóxico bucea entre los personajes y les envenena con sus propios secretos. Por poner el ejemplo de Coco, su secreto se conoce desde el primer momento, el amor prohibido por el ex de una amiga, pero no tiene la valentía de hablarlo con Aroa, de dejar las cosas claras y no jugar con los sentimientos de una persona que se supone que repite una y otra vez que es su amiga. Todos se esconden tras la fachada de “aquí no pasa nada” y se hacen los locos, todo son mentiras, secretos, traiciones, desconfianza y egoísmo. Además de que, durante toda la novela, salen comentarios feministas, de cómo las mujeres no son un objeto ni lo que la sociedad patriarcal tiene en cuenta, pero veo que estos mensajes se rompen en muchos pedazos cuando la verdadera sororidad entre amigas se pierde por completo por no decir las cosas a la cara. Feminismo también es no hacer daño a otras mujeres, se pisotea la amistad porque parece ser que el amor “no se puede evitar ni controlar”…


El romance podría haberme gustado, pero cualquier romance tiene como base a los propios personajes que lo protagonizan, teniendo en cuenta que éstos me han chirriado muchísimo, el romance se me ha hecho bastante pesado y sin demasiada lógica en sus actuaciones. Por último, el desenlace me ha parecido un despropósito, bastante contradictorio con lo que se plantea en los capítulos anteriores.


En conclusión, aunque al inicio arranqué la historia con ganas, fui desinflándome al comprobar que los personajes no son más que mentiras, no encontré ningún trasfondo, nada que les motivara a actuar como lo hacen… Poco a poco, todo se me fue cayendo y también a los propios personajes, unido con una prosa bastante sosa, para mí ha sido una lectura bastante decepcionante.



sábado, 12 de septiembre de 2020

Reseña | Una magia más oscura


UNA MAGIA MÁS OSCURA // V. E. Schwab

Sombras de magia: Una magia más oscura · Concilio de sombras · Conjuro de luz
Minotauro · Rústica con solapas · 400 páginas · 17,95€

Kell es uno de los últimos magos viajeros con una extraña habilidad para trasladarse entre universos paralelos conectados por una ciudad mágica. Existe un Londres Gris, sin magia y con un rey loco. Un Londres Rojo, donde se honra la vida y la magia y donde Kell creció junto al heredero de un imperio esplendoroso. Un Londres Blanco, donde la lucha por controlar la magia dejó una ciudad en ruinas. Y mucho tiempo atrás, había un Londres Negro. Pero ya nadie habla de eso.

Oficialmente, Kell es el viajero Rojo y responsable de circular la correspondencia entre los nobles de cada Londres. Extraoficialmente, es un contrabandista, un hobby con consecuencias letales…

Durante un viaje, Kell se cruza con Delilah Bard, una ladrona idealista, quien aprovecha su encuentro para robarle un objeto misterioso. Entonces, una magia peligrosa emerge y la traición acecha en cada rincón. Para mantener a todos los mundos a salvo, ambos tendrán primero que pelear por seguir con vida.


Opinión personal:

Kell es un Antari, puede viajar entre los tres Londres, normalmente cumpliendo recados entre las tres monarquías o haciendo de mensajero entre ellas, pero pertenece al Londres Rojo, donde la magia se desliza por sus calles como algo natural, aunque no todos tengan el mismo grado de poder, donde siempre huele a flores y el propio ambiente se basa en colores rojizos.

Lila es una muchacha que vive en el Londres Gris, donde la magia solo es un espejismo en el que algunos creen, pero de la que el resto desconoce, ella misma no conoce la existencia de otros Londres. Sobrevive robando a los ricos para, poco a poco, ir aumentando su botín y poder conseguir un barco con el que navegar a otros lugares desconocidos y convertirse en la pirata que siempre ha soñado.

No quiero añadir más detalles acerca de la trama o de lo que les espera a los personajes más adelante, porque… esta novela es muy muy introductoria, a la par que tarda en arrancar mientras nos va relatando detalles acerca de sus protagonistas y sus secundarios, así que es mejor deslizarse en esta primera entrega sin conocer mucho más que las pinceladas más superficiales de su historia.

El aspecto de que sea introductorio puede ser tanto positivo como negativo, si se tiene en cuenta como una sucesión de libros en los que nos vamos encontrando subtramas a la vez que el argumento principal va dejando caer determinados detalles para ser desenvueltos en los siguientes tomos… entonces la relación con este libro puede ser complicada porque, aunque tiene una trama propia que queda cerrada, es entendible que el resto de libros van a girar entorno a estos sucesos; pero en el caso de considerar que se trata de una trilogía de fantasía, en la que la autora nos relata el mundo en el que nos encontramos, dibuja las imágenes e incluso los olores de todos los Londres, nos cuenta detalles del pasado de los protagonistas y, poco a poco, nos va absorbiendo lentamente en el mundo que ha creado… este libro cumple con todas esas expectativas. A mí, personalmente, me ha gustado muchísimo el estilo de la autora y cómo me ha empapado capítulo a capítulo en lo que ha creado; he quedado sorprendida imaginándome a las gentes, las diferencias en la propia atmósfera cuando los personajes viajan de uno a otro Londres, la relación entre unos y otros personajes: dulce y relajada con el príncipe Rhy, pero tensa y angustiosa con Holland, el otro Antari, ir desenredando la existencia de los Antari, el pasado de Kell, lo que significan para él los reyes y el príncipe del Londres Rojo y cómo ve él lo que significa para ellos. Sorprendentemente, he disfrutado muchísimo de esta historia, a pesar de que estos libros no eran los que más me interesaban de la autora.

© Deviantart: Lorena Lammer

Esta introducción constante también se puede extrapolar en relación a los personajes
, cómo Victoria Schwab va mostrando todos los detalles, desvelando algunos secretos, creando nuevos misterios… pero todo ello mucho más conectado con el mundo que ha creado y no en relación a quiénes viven en sus calles o pululan entre los problemas que se van creando. Apenas puedo decir que ni el protagonista, Kell, es realmente protagonista. Tiene una forma de ser tan humilde con todos los demás, que ese caracter de su personalidad también consigue salir de entre las páginas para hacérselo sentir al lector, a pesar de ser importante, a pesar de ser un Antari y que gracias a él, tanto el resto de personajes secundarios, como el lector, pueden conocer más allá de los límites del Londres Rojo, lo hace con modestia, sin llamar demasiado la atención, como un ratoncillo grisáceo que se camufla entre las paredes de cemento. Esto, aunque podría ser indicio de que el personaje es insulso y aburrido, la verdad es que no me ha disgustado, me ha añadido aún más curiosidad al querer conocer más de su pasado, de su personalidad y de su relación con todos los demás en el reino.

Lila es otro personaje, aunque en este libro no sabría decir si protagonista, pero al menos un secundario que va a cobrar mucha más relevancia en el resto de libros. Al principio no me convencía, la autora nos la presenta como una pirata a la que le queda mucho por conseguir para poder considerarse como tal, y el tema de los piratas la verdad no es de los que me entusiasmen demasiado; de todas formas, en cuanto se deja conocer, me fue gustando más y más. Brilla mucho más que Kell, le eclipsa con su manera de llamar la atención sin realmente pretenderlo, sabe lo que quiere, cuáles son sus sueños y sus deseos, lo que debería hacer para conseguirlo; es deslenguada, aventurera e impulsiva, pero también es humana, a pesar de mostrarse valiente y centrada, tiene miedos y dudas, y eso es lo que me ha gustado tanto de ella, es similar a otros personajes femeninos que al final son un hueso duro de roer, pero al mismo tiempo no puedo compararla con ningún otro personaje que haya leído porque tiene un carisma propio —sí, estoy hablando de personajes ficticios como personas reales, qué le hago si vivo tanto mis lecturas.

© Deviantart: OblivionsDream
A pesar de ser tan sumamente distintos, me gusta cómo se complementan, Lila no hace que Kell se esfume entre las líneas de los adoquines como si fuera invisible, ni Kell hace que Lila llame a gritos la atención. Juntos, forman un equipo en el que se muestran más los pros que los contras de ambas personalidades.

No entraré en detalles de la trama, solo mencionar que, tal y como el propio título sugiere, es una fantasía con tintes oscuros, es enrevesada y en ocasiones cruel, te deja en tensión con muchas de sus escenas y, en cuanto comienza la acción, es un no parar. Las desvelaciones son escasas y los secretos y misterios quedan bastante escondidos aún, pero a la vez, debajo de todas sus páginas, palpita una historia cargada de una intrigante oscuridad.

Finalmente, solo añadir que el desenlace es bastante cerrado. Sí, surgen dudas de qué nuevas aventuras les esperan a los personajes, o de conocer más acerca de ellos mismos, especialmente tengo muchas ganas de que Rhy cobre un mayor protagonismo en las próximas entregas, pero, por lo menos, no deja con unas irrefrenables ganas de seguir con el segundo libro.

En conclusión, Una magia más oscura da inicio a una trilogía de fantasía con unos personajes muy especiales, es bastante introductorio, pero a la vez, el mundo creado por la autora, consigue enganchar rápidamente a los hechos que se van sucediendo uno tras de otro.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Reseña conjunta | Again. Empezar; Again. Confiar


Empezar (Mona Kasten)

Again: Empezar · Confiar · Sentir · Soñar · Desear

Planeta · Rústica con solapas · 480 páginas · 17,90€


Sinopsis: Amar es volver a empezar. Nuevo nombre, nuevo peinado, nueva ciudad. Allie Harper, de diecinueve años, es nueva en Woodshill. Tras poner muchos kilómetros de distancia con su hogar en Denver, acaba de empezar las clases en la universidad y necesita encontrar piso desesperadamente. Cuando llama a la puerta de su última oportunidad, ahí está Kaden White, con su mirada sexy y sus tatuajes, el chico de cursos superiores por quien suspira media universidad. Kaden no quiere compartir piso con una chica, ya tuvo problemas en el pasado por ello, y Allie no tiene ningún interés en compartir techo con alguien como él, pero la casa es perfecta y no les queda opción. Así, Allie y Kaden se convierten, a pesar de todo, en compañeros de piso. Sólo deberán cumplir tres sencillas reglas: nada de sentimentalismos, nada de meterse en las cosas del otro y, la más importante, nada de acostarse juntos. Pero las reglas están hechas para que las rompamos.


Confiar (Mona Kasten)
Again: Empezar · Confiar · Sentir · Soñar · Desear
Planeta · Rústica con solapas · 464 páginas · 17,90€

Sinopsis: En el momento en que conoce a Spencer Cosgrove, Dawn sabe que tendrá en problemas. Spencer es sexy. Gracioso. Encantador. Es su tipo. O lo que solía ser su tipo, antes de que ella jurara alejarse de las relaciones.
Las cosas sólo empeoran cuando Spencer comienza a coquetear con ella, atrayéndola con su ternura. Pero ella lo rechaza. Porque Dawn se siente herida: sabe lo que significa confiar en alguien con todo el corazón, sólo para que te lo rompan después en un millón de pedazos. Nunca más. Las heridas siguen siendo demasiado profundas. Pero Spencer persiste. Y, cuando Dawn descubre que Spencer está escondiendo su propio secreto, se da cuenta de que ya no puede negar sus sentimientos. Tal vez sí sea posible reparar un corazón roto.


Opinión personal:

Allie lleva años esperando para poder mudarse y huir lejos de su familia, de un padre que solo se preocupa por los negocios y una madre que quiere que su hija sea perfecta, a pesar de que no sean sus deseos. Por eso, cuando empieza la universidad, decide mudarse a cualquier piso que le permita tener su rincón seguro y ser ella misma. En estas circunstancias conoce a Kaden, un chico ciertamente maleducado que no quiere aceptar a Allie como compañera de piso porque es una chica, finalmente y con algunas condiciones, ambos acceden a vivir en un mismo apartamento pero sin querer conocer demasiado el uno del otro.

Por otra parte, Dawn decide mudarse porque su antigua casa le trae demasiados recuerdos, porque la mirada al pasado solo le provoca punzadas por culpa de sus sueños rotos, en Woodshill conoce a Allie a principio de curso, por medio de la cual acaba unida en el grupo de amistades de Kaden conformado, entre otros, por su mejor amigo Spencer… con el cual empieza a crearse una tensión sexual imposible de pasar desapercibida, pero los recuerdos agridulces de Dawn le impiden comenzar una nueva relación, a pesar de que crea que comienza a sentir cosas.


Aunque los libros de esta serie son considerados independientes porque cada historia es protagonizada por otros personajes, suceden una detrás de otra y recomendaría que, si os interesan, los leyerais en orden, de todas formas, en esta reseña conjunta hablaré de cada libro por separado sin entrar en detalles que puedan considerarse spoilers del primero. Así pues, mencionar desde el principio que no suelo disfrutar de las novelas románticas, mucho menos las juveniles, siempre caen en los clichés y, sea en el grado que sea, también recaen en el machismo en cualquiera de sus facetas, pero en ocasiones me apetece adentrarme en una historia sin muchos preámbulos, fresca, amena y, para qué negarlo, de esas que te enganchan y, aunque una parte racional de mi mente me dice que no me está pareciendo una gran lectura, otra parte chilla por el salseo de cada uno de sus capítulos.

He leído en muchas reseñas que esta serie de libros no son para nada tóxicos y es lo primero que quiero destacar, porque a mí sí que me han parecido tóxicas algunas actuaciones por parte de Kaden. Ya de primeras se comporta de una manera bastante gilipollas y más adelante sigue siendo un machito que pasa de todo, por no hablar de la falta de comunicación… después de haberme leído los cuatro primeros libros de esta serie puedo adelantar que en todas las parejas que ha creado esta autora hay una gran falta de comunicación que es la fuente principal de los problemas y, en fin, aunque no recaiga en estereotipos tóxicos, una relación en la que se rehuyen los problemas en vez de ser afrontados acaba siendo, en parte, un poco fea

De todas formas, aunque la primera mitad del libro sea un tira y afloja constante, en la relación de estos protagonistas saltan chispas y el romance va avanzando bastante rápido, aunque sin ser precipitado, es creíble y también podría decir cuqui en algunas de sus escenas. Poco a poco deciden bajar algunas de sus barreras y dejarse conocer, a pesar de las reticencias y del mal comienzo, incluso a través de los miedos de uno y de otra, surgen planes, surgen amigos en común, surgen bromas privadas y miradas que dicen mucho más de lo que aparentan. Y es bonito cómo se unen dos personas tan completamente distintas por fuera, pero que por dentro son mucho más similares de lo que creían.


En Confiar los protagonistas no se conocen de nuevas, sino que sus vidas ya están entrelazadas de antemano, con algunas bromas subidas de tono, comentarios que son más directos de lo que debieran ser y unas chispas que saltan apenas entran ambos en una misma habitación. A pesar de la diferencia temporal en la relación con estos protagonistas, ésta avanza de igual manera, tiene sus momentos más tranquilos, en los que se dejan conocer, se tratan de comprender aunque los secretos de ambos flotan entremedias y parecen formar una barrera que impide que puedan terminar de unir sus caminos. Aunque Spencer parezca un personaje sin problemas, con una sonrisa siempre en la cara y las bromas titilando en la punta de sus labios, en este libro conocemos mucho más su realidad, lo que esconde su fachada y lo que le hace daño. Por una parte me ha gustado, porque le da profundidad, pero por otra me ha parecido que da un cambio demasiado grande entre el personaje secundario que se mostraba en el primer libro y el protagonista que conocemos en este, a pesar de las luces que intenta mostrar a los demás, en su interior son muchas las sombras que tratan de oscurecerlas.

Mi mala relación con este estilo de libros se debe más bien a que la mayoría de novelas tienen mucho drama barato, de ese que solo sirve para hacer sufrir a los personajes y al lector, sin más motivaciones, pero en estos es distinto, aunque hay dramas y aunque los protagonistas tengan un pasado turbio y cargado de secretos, se trata de una manera correcta y en el momento adecuado, antes de que la relación se vuelva rutinaria y aburrida proporciona tensión y un poquito de dolor y, aunque trata algunos temas delicados, lo hace con cuidado y con todo el respeto.

La narración es muy ágil y tiene un estilo que engancha enseguida, a pesar de que las historias entre sus páginas sean en cierto grado predecibles y la estructura de ambos tomos es exactamente igual, permite que el lector conecte con sus personajes, a la vez que los capítulos van fluyendo uno detrás de otro sin apenas darte cuenta. Aunque el tema de las descripciones no suele ser un aspecto en el que se incida en esta clase de novelas, he echado un poco de menos alguna descripción más extensa, creo que se menciona entre una y ninguna vez cómo es el físico de los personajes, apenas en un momento se hace referencia a la melena pelirroja de Dawn, pero del resto de personajes tengo más bien una idea borrosa y propia.

En conclusión, las dos primeras entregas de la saga Again me han gustado, me han entretenido y me han resultado un soplo de aire fresco entre otras lecturas un poco más densas. Sus protagonistas son sencillos de comprender y sus historias de amor tienen ese toque dulce y bonito que, a pesar de los fallos en la comunicación, me han tenido con una sonrisa en la cara.